Monday, September 8, 2014

PAZ CON NOSOTROS MISMOS | DR. CHARLES STANLEY

Paz con nosotros mismos

Leer | Romanos 12:1-8

En el capítulo 12 de Romanos, Pablo dice que algunas personas tienden a considerarse mejores de lo que son. También es verdad que otras se sienten tentadas a menospreciarse. Por tanto, ¿qué debemos pensar en cuanto a nosotros?

Un sentimiento piadoso de autoestima ofrece una valiosa solución aquí. Se encuentra en el corazón de una vida serena, y ofrece el sólido punto intermedio entre la zanja del autodesprecio, por un lado, y el precipicio de la autoexaltación, por el otro. Este lugar de descanso en Jesús se origina simplemente viéndonos como el Señor nos ve.

Cuando usted nace de nuevo, Dios le ve como su hijo amado y dueño de una nueva identidad. Ya que su vida está escondida con Cristo en Dios (Col 3.3), puede decir que está completo en Cristo. Y porque el Espíritu de Él habita en usted, puede tener una vida recta.

No obstante, conserva su naturaleza pecaminosa la cual todavía es capaz de manifestarse. Es correcto, entonces, entristecerse por lo malo que haga, al igual que regocijarse por sus progresos espirituales. Así es como lo ve Dios. Tenga en cuenta, sin embargo, que el agrado o el desagrado del Señor por su conducta, de ninguna manera alteran el amor que le tiene, ni tampoco su identidad como posesión suya. El Señor siempre le ve como suyo, y como una persona infinitamente valiosa.

Al final, alcanzará la plena madurez espiritual en Cristo. Pero, mientras tanto, nunca olvide que usted no es lo que hace. Usted es lo que es: Un hijo de Dios (Jn 1.12).

 

Saturday, September 6, 2014

LAS FUERZAS PARA MANTENERSE FIRME | DR. CHARLES STANLEY

Las fuerzas para mantenerse firme

Leer | Efesios 3:14-21

Sabemos quién es nuestro enemigo, y podemos incluso estar vestidos para la batalla (Ef 6.11). Pero no siempre nos sentimos preparados, debido a que nuestras debilidades parecen grandes y nuestras fuerzas pequeñas.

Para mantenernos firmes en esta vida, necesitamos el poder de nuestro Señor actuando en nosotros, lo cual requiere oración seria y continua (v. 18). Si nos comunicamos con el Padre celestial, el Espíritu Santo nos dará discernimiento para que podamos reconocer las verdades en cuanto a la guerra espiritual y las tácticas del adversario (1 Co 2.14). Comenzar cada mañana con el Señor nos dará las fuerzas para permanecer firmes para Cristo, sin importar lo que nos tenga reservado el día.

La oración es un elemento esencial para nuestra protección contra el diablo. Si no somos personas de oración, es decir si no buscamos la dirección de Dios y olvidamos ponernos su armadura cada día, seremos derrotados. Nuestro discernimiento y nuestra visión sin el Señor son demasiado limitados, y el enemigo es demasiado poderoso para que lo enfrentemos solos. No obstante, Romanos 8.37 nos dice que, con Dios, seremos más que vencedores. Él nos preparará si nos acercamos a Él por medio de la oración, escuchamos sus instrucciones, y seguimos adelante con obediencia.

El enemigo le teme a las oraciones que se hacen por medio de la fe en Jesucristo, porque no tiene ninguna defensa contra ellas. La oración perseverante nos fortalece y aplasta el poder de Satanás (Stg 4.7). Caiga de rodillas en oración ante el Señor, y vea lo que pasa.

Friday, September 5, 2014

EL PRINCIPIO DE SEMBRAR Y COSECHAR | DR. CHARLES STANLEY

El principio de sembrar y cosechar

Leer | Proverbios 12:14

Gálatas 6:7-10 dice: “Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna . . . Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”.

Este pasaje nos recuerda que nuestras buenas acciones nos beneficiarán al final, mientras que lo malo que hayamos hecho a la larga tendrá repercusiones nefastas. Este principio va de la mano con la regla de oro que dice que debemos tratar a los demás como queremos ser tratados. El Señor nos llama a ser bondadosos y respetuosos con los demás, aunque no sean fáciles de amar. Es cierto que esto puede ser difícil cuando una persona nos agravia constantemente, pero si cedemos a nuestra carne y nos vengamos, estamos sembrando semillas de corrupción, y a su tiempo, cosecharemos de conformidad con lo sembrado.

Por otro lado, tratar a alguien bien, aunque no lo merezca nos beneficiará. Según la Biblia, debemos “sembrar para el Espíritu” y  así cosechar recompensas. Algunos beneficios pueden ser sobrenaturales y desconocidos para nosotros en el momento, pero sabemos que la obediencia facilitará el perdón, forjará el carácter, y desarrollará la paciencia. No importa lo que haga la otra persona, siempre ganamos cuando obedecemos al Señor.

Piense en los conflictos como oportunidades para que otros sean testigos del amor de Dios en acción. Con su ayuda, usted puede sembrar semillas de amor, gozo y paz que producirán una rica cosecha para su propia vida y para la de otros.

 

Thursday, September 4, 2014

¿COMO LLENAR UNA VIDA VACIA? | DR. CHARLES STANLEY

¿Cómo llenar una vida vacía?

Leer | Juan 4:3-18

El clamor del vacío se oye desde el barrio más pobre, hasta la mansión más lujosa. Hay ancianos, adultos y adolescentes con corazones igualmente vacíos, para lo cual no existe ninguna receta médica.

La mujer samaritana en el pozo simboliza a millones de personas a través de la historia que han hecho todo lo que han podido para satisfacer sus ansias de amor y de realización. Sin embargo, hasta que la persona experimente el amor del Señor, su sensación de vacío no podrá ser satisfecha de manera permanente. Fuimos creados para honrar y dar gloria a Dios; ningún otro acto de adoración, ya sea a otra persona, al trabajo o al dinero puede proporcionar satisfacción permanente.

No es de extrañar que la samaritana aceptara con ansiedad la oferta de Jesús del sorbo que saciaría su sed para siempre (Jn 4.15). La promesa de la salvación incluye más que la eliminación de la culpabilidad. Cuando una persona pone su fe en Cristo como Salvador, el Espíritu Santo mora en el nuevo creyente, y expresa el amor divino hacia esa persona y por medio de ella. Si estamos dispuestos a aceptar la muerte de Cristo a favor nuestro, y a pedirle su perdón por nuestros pecados que lo pusieron en la cruz, entonces podemos experimentar el desbordamiento del amor de Dios llenando nuestro vacío.

El creyente que se siente vacío debe confesar cada pecado albergado en su corazón. La transgresión y la idolatría bloquean la comunión con el Padre celestial, pero el arrepentimiento rompe el dique de contención. Lo único que puede satisfacer una vida vacía es el amor que Dios ofrece a manos llenas.

Wednesday, September 3, 2014

DIOS Y LA ETERNIDAD | DR. CHARLES STANLEY

Dios y la eternidad

Leer | Mateo 25:31-46

La Palabra de Dios habla claramente de la vida después de la muerte; las personas pasarán la eternidad, o bien en el cielo, o bien en el infierno. Sin embargo, muchos creen que esta realidad no es compatible con otras verdades en cuanto al Señor. Aunque sus objeciones son comprensibles, la Biblia ofrece las respuestas a sus preguntas:

¿Cómo puede el Señor ser bueno si permite que algunas personas vayan al infierno? 
Dios es amor, y no quiere que nadie viva sin Él (1 Jn 4.8; 1 Ti 2.4). Toda persona puede dejar el pecado y recibir al Salvador, evitando así la separación eterna de Dios. Pero algunos rechazan a Cristo y viven sin Él todos sus días en la Tierra. Por esa decisión, vivirán excluidos de su presencia por la eternidad.

¿Por qué el Señor creó a ciertas personas, a sabiendas de que nunca creerían en Él? 
Para algunos, esto parece una crueldad. Sin embargo, la alternativa sería peor. Dios nos creó con libre albedrío, lo que significa que podemos elegir obedecer y seguirle. Si nuestro Padre celestial no nos hubiera dejado ninguna opción, seríamos simples robots, incapaces de amarlo y de adorarlo.

¿No es injusto un castigo eterno, particularmente si los no cristianos nunca escucharon del evangelio?
Mientras que los no creyentes están vivos, el Padre celestial hace todo para librarlos del castigo eterno menos violar su libre albedrío. Él da tiempo y evidencias suficientes para que nadie tenga razones para rechazar el camino a la salvación (Ro 1.20; Jn 14.6).

¿Conoce usted al Señor Jesucristo como su Señor y Salvador? Él quiere que pase la eternidad con Él.

 

Tuesday, September 2, 2014

LA GARANTIA DE LA VIDA ETERNA | DR. CHARLES STANLEY

La garantía de la vida eterna

Leer | Apocalipsis 19:4-9

El primer capítulo de Mateo muestra el linaje de Jesucristo: 42 generaciones que empiezan con el milagro del niño nacido a Abraham, y terminan con el milagro del ser divino que asume forma humana. En medio de la lista están los nombres de un tramposo, de una prostituta, de un homicida, de reyes y de antiguos adoradores de ídolos. Estos hombres y mujeres fueron transformados por Dios, y ocuparon un lugar en la estirpe de nuestro Salvador. Dios protegió este linaje, a pesar de la utilización de la mentira, la guerra, el cautiverio y la asimilación.

Este es el mismo Dios que nos promete la vida eterna por medio de Jesucristo. La Biblia enumera una tras otra las promesas de parte de Dios y la Segunda carta a los Corintios 1:20 nos asegura que todas sus promesas se cumplen en Cristo. A quienes hemos nacido de nuevo por la fe en el Señor Jesús se nos ha dado un lugar permanente en la familia de Dios, que está garantizado por el Padre y el Hijo (Jn 10:28, 29). El Espíritu Santo nos es dado como sello de la promesa, lo que garantiza que recibiremos nuestra herencia eterna como hijos de Dios (2 Co 1:21, 22).

Para que la garantía de la vida eterna surta efecto, hay un solo requisito: Que iniciemos una relación personal con Cristo. El Señor mismo escribe nuestro nombre en el libro de la vida del Cordero (Ap 21.27). No hay más especificaciones que cumplir para que esta garantía entre en acción, y ella seguirá en efecto para siempre. La vida eterna nos pertenece en el instante que nos convertimos en hijos de Dios. El Señor lo ha prometido, y podemos contar con ello. ¡Aleluya!

Monday, September 1, 2014

EL DESCANSO ETERNO Y ASEGURADO | DR. CHARLES STANLEY

El descanso eterno y asegurado

Leer | Romanos 3:21-24

Los bebés tienen la maravillosa capacidad de quedarse dormidos en medio de un gran bullicio. Cierran sus ojos, sin ningún temor. El deseo de nuestro Padre celestial es que nosotros tengamos la misma sensación de seguridad en cuanto a nuestra vida en Él, por medio de Jesucristo.

¿Alguna vez notó que cuando los bebés empiezan a caminar el temor comienza a introducirse en sus mentes? Muchos lloran incluso por las más pequeñas perturbaciones, o se muestran renuentes a separarse de sus padres. Parecen incapaces de aceptar la seguridad que les da mamá o papá de que todo está bien. Por mucho tiempo la situación se mantiene; tienen la misma seguridad y protección que tenían cuando eran bebés, pero carecen de sensación de seguridad. No quieren creer en las personas que saben la verdad: Mamá y papá.

Esto es precisamente lo que hacemos algunos de nosotros. No creemos en lo que nos asegura nuestro Padre celestial. En el momento de ser salvos, iniciamos una relación permanente con Dios por medio de Jesucristo y recibimos vida eterna. Pero, a veces, nos resulta difícil creer que eso sea cierto.

La certeza de la salvación no procede de la aplicación de la lógica humana. Es una cuestión de fe. ¿Creemos lo que Dios nos dice, o no? La seguridad crece cuando creemos la Palabra de Dios, y no nos valemos ya de nuestro propio juicio. Primera de Juan 5.13 dice: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna”. Crea la poderosa Palabra de Dios, y regocíjese.