Monday, September 28, 2015

LA EXPERIENCIA ESPIRITUAL: ¿REAL O FALSA? | Dr. Charles Stanley

Dios nos da experiencias espirituales para revelar la verdad acerca de sí.

Leer | Lucas 9.28-37

28 de septiembre de 2015

Dios nos da experiencias espirituales para revelar la verdad acerca de sí. Pero ¿cómo saber si nuestra experiencia es auténtica o no? Cualquier vivencia espiritual que no dirija nuestra atención a Dios es falsa. Cuando Dios nos conduce a una experiencia espiritual, lo hace para que centremos nuestros pensamientos en Él.

Eso fue lo que sucedió en el monte de la Transfiguración, mientras estaban en la presencia de Dios en carne humana, Pedro, Jacobo y Juan vieron a Jesús en toda su majestuosidad. Al observarle allí con Moisés y Elías, que habían muerto, entendieron que había vida después de la muerte. Las cosas que aprendieron los atemorizó, pero el Señor estaba revelando algo que nunca olvidarían.

¿Por qué Dios abre nuestro corazón y nos da atisbos de sí mismo? Porque al hacerlo, nos fortalece, y nos motiva para sus propósitos; al mismo tiempo, nos ayuda a internalizar un conocimiento que superará cualquier duda que pudiera generarse en el futuro. Pedro y sus compañeros nunca volvieron a ser los mismos después de eso. Incluso cuando su amado Señor fue crucificado, nada pudo borrar sus recuerdos del milagro que habían presenciado.

La idea de que Dios está en algún lugar lejos de nosotros no es bíblica. Él quiere darse a conocer a su pueblo, y tener comunión con nosotros por medio de su Santo Espíritu. Si usted nunca ha escuchado la voz de Dios, ¿pudiera ser porque hay demasiado ruido en su vida que le distrae de Él? La próxima vez que usted esté en la iglesia, no se limite a seguir simplemente las rutinas del servicio. Dios quiere decirle algo que marcará una diferencia en su vida. Si le presta atención al Señor, Él le hablará.

 

Biblia en un año: Sofonías 1-3Hageo 1-2

Sunday, September 27, 2015

JESUCRISTO: EL HIJO DE DIOS | Dr. Charles Stanley

Jesucristo: El Hijo de Dios

Jesús es Dios. ¿Por qué es tan importante que creamos esto?

Leer | Juan 1.1, 2

27 de septiembre de 2015

¿Alguna vez ha escuchado a alguien decir que Jesús negó ser Dios? Tal afirmación simplemente no tendría sentido, porque Jesús se colocó, repetidamente, en pie de igualdad con el Padre y con el Espíritu Santo (Jn 10.30; 14.6-14). La Biblia nos da una descripción de su relación íntima y eterna con el Padre celestial.

¿Por qué es tan importante que creamos esto? Porque Jesús hizo algo que nunca se había hecho: Dio a hombres y mujeres la capacidad de ver a Dios de una manera nueva. En Colosenses 1.15, Pablo dice que Jesús es “la imagen del Dios invisible”. Nadie ha visto jamás el rostro del Todopoderoso. En el Antiguo Testamento, algunas personas estuvieron delante de Dios, pero nunca pudieron ver plenamente su gloria. Por ejemplo, aun Moisés, quien es descrito como amigo de Dios (Éx 33.11), no pudo ver directamente a Dios. Cuando más, tuvo la oportunidad de ver “las espaldas de Dios” cuando pasó junto a Él, pero nunca su rostro (Éx 33.18-23).

Jesús, sin embargo, vino para llenar el vacío que había entre la gloria de Dios y la naturaleza pecaminosa del hombre. En el texto griego original, la palabra para “imagen” está directamente relacionada con la palabra española ícono. Así como un ícono en la pantalla de su computadora lo lleva directamente al programa principal, Jesús dirige a los creyentes a la plenitud de la gloria de Dios. Como el “ícono”, Jesús es la réplica exacta y perfecta de Dios. Por tanto, Él pudo decir: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Jn 14.9).

¿Qué le ha enseñado el Señor Jesús en cuanto al Padre celestial? ¿Cómo puede usted compartir ese conocimiento con alguien hoy?

 

Biblia en un año: Habacuc 1-3

Saturday, September 26, 2015

PARA HALLAR CONTENTAMIENTO | Dr. Charles Stanley

Si rendimos el control de nuestra vida al Señor, y confiamos en que Él quiere lo mejor para nosotros, tendremos contentamiento.

Leer | Juan 14.1

26 de septiembre de 2015

Muchas veces dejamos que nuestras circunstancias determinen nuestra actitud. Si no tenemos problemas, entonces nos sentimos bien; cuando llegan, nuestro estado de ánimo decae. Pero no tenemos que vivir así. Al igual que el apóstol Pablo, podemos aprender y practicar el secreto de tener contentamiento.

El contentamiento significa aceptar las cosas como son. Esto requiere desarrollar una actitud de “todo lo puedo en Cristo”. Significa aprender a introducir en nuestra debilidad el poder de Dios, para que podamos aceptar y adaptarnos a las circunstancias cambiantes. Cuando respondemos a la vida con esta manera de pensar, no vivimos según nuestros sentimientos sino por fe (2 Co 5.7).

La sumisión y la confianza en Dios son necesarias para un estilo de vida así. Primero, tenemos que rendir nuestra voluntad a Dios: en todas las situaciones debemos renunciar a lo que queremos, y aceptar lo que Dios nos conceda. Nuestro deseo de controlar las circunstancias es sustituido por la confianza en Él. Esta opción se vuelve más atractiva cuando entendemos que luchar contra nuestras circunstancias produce ansiedad y angustia. El segundo paso es confiar en que Dios observará nuestra situación específica. Si creemos que Él está llevando a cabo su plan perfecto para nosotros, experimentaremos entonces el gozo que viene de confiar en Él. Tendremos contentamiento.

El apóstol Pablo rindió su vida a Dios y confió en Él. Enfrentó insultos, rechazo y muchas pruebas difíciles, pero aun así tenía contentamiento. Si rendimos el control de nuestra vida al Señor, y confiamos en que Él quiere lo mejor para nosotros, también tendremos contentamiento.

 

Biblia en un año: Nahúm 1-3

EL SECRETO DEL CONTENTAMIENTO | Dr. Charles Stanley

¿Qué clase de vida cree usted que trae contentamiento?

Leer | Filipenses 4.10-13

25 de septiembre de 2015

Después de su encuentro con Jesús en el camino de Damasco, Pablo tuvo que aprender mucho en cuanto a la salvación y el seguir a Cristo. Hasta el final de su vida, el apóstol compartió lo que iba descubriendo. En su carta a la iglesia en Filipos, escribió acerca de una lección muy importante para la vida: el secreto del contentamiento.

¿Qué clase de vida cree usted que trae contentamiento? Podría pensar que es una vida sin problemas o con éxito. Es posible que usted desee tener buena salud, seguridad económica y una familia feliz. La vida de Pablo no fue en absoluto nada de esto; estuvo en peligro de muchas maneras (2 Co 11.23-26). Algunas veces, la gente lo escuchaba, pero eran hostiles a su mensaje. Tuvo también una “espina clavada en el cuerpo” que Dios se negó a quitarle (2 Co 12.7-9 NVI). E, incluso, pasó tiempo considerable en la cárcel, encadenado a un guardia. Sin embargo, escribió con osadía: “He aprendido el secreto de vivir en todas y cada una de las circunstancias” (Fil 4.12 NTV).

El secreto que descubrió fue el de vivir según su posición en el Señor, no de sus sentimientos. Como hijo de Dios, Pablo sabía que era espiritualmente rico, pues tenía un Padre celestial amoroso, y la guía del Espíritu Santo (Ef 1.3).

El contentamiento en nuestra sociedad está influenciado por los medios de comunicación, es difícil de encontrar y más difícil aún de conservar. Siempre hay algo más nuevo, más grande o mejor para comprar, y alguien tiene lo que uno quiere. Cuando se sienta insatisfecho, responda sobre la base de su posición como coheredero con Cristo (Ro 8.17), en vez de a sus sentimientos.

 

Biblia en un año: Miqueas 5-7

Thursday, September 24, 2015

LA RECOMPENSA DE LA RENUNCIA | Dr. Charles Stanley

No tenemos que entender cómo Dios llevará a cabo sus planes, lo único que nos pide es que rindamos nuestra voluntad a la suya. 

Leer | Génesis 22.1-3

24 de septiembre de 2015

Aunque muchas veces es una lucha ponerlo todo en el altar, una cosa que he aprendido es que no tenemos que entender cómo Dios llevará a cabo sus planes. Lo único que nos pide es que rindamos nuestra voluntad a la suya, y que confiemos en que Él nos mostrará el camino (Pr 3.5, 6). La disposición de Abraham de abandonar lo que más valoraba, provenía de su fe inquebrantable en la fidelidad del Señor.

Pero si usted le dice no a Dios porque Él no le ha explicado la razón por la que quiere que haga algo, entonces se estará privando de su bendición. Pero cuando usted le dice , Dios derrama su bondad y recompensa su obediencia. Más importante que las bendiciones materiales son las cosas que Él nos está enseñando espiritualmente. Tenga presente que su manera de recompensar es como la de un padre que le niega algo a su hijo hasta que éste haga lo que él le pide. Obedecer al Señor nos posiciona para recibir lo que Él ya está tratando de darnos y de lograr en nuestra vida. Por eso, cuando no confiamos en Él y nos negamos a hacer lo que dice, tomamos la decisión de rechazar sus bendiciones.

¿Qué le ha dicho Dios que haga? ¿Ha estado cooperando solo a medias? O, como Abraham, ¿ha renunciado a su necesidad de entender las razones para obedecer totalmente?

Si el Señor le dice que dé más de lo que cree que puede dar, sepa que Él proveerá con toda seguridad lo que usted necesite. Ya sea que todo marche bien, o que se le haya abierto el piso, Él es siempre fiel. Usted puede descansar en la seguridad de que el Todopoderoso cumplirá su Palabra eterna.

 

Biblia en un año: Miqueas 1-4

Wednesday, September 23, 2015

LA LIBERTAD DE RENUNCIAR A LAS COSAS | Dr. Charles Stanley

¿Hay algo que siente que nunca podría dejar?

Leer | 1 Pedro 5.6, 7 

23 de septiembre de 2015

Nuestro Padre celestial está interesado en cada detalle de nuestra vida. Si queremos que Él trabaje en un aspecto determinado, ya sea en nuestras relaciones interpersonales, finanzas, empleo, hábitos, etc., debemos estar dispuestos a renunciar a nuestros intereses y a darle todo lo que nos pida.

Podemos pensar que no estamos atados a nada que se interponga entre nosotros y el Señor, pero Él conoce nuestros corazones. Un domingo, cuando estaba a punto de predicar sobre esto, Dios me mostró algo de lo que no me había ocupado. Me di cuenta de que tenía que enfrentarlo, o de lo contrario no podría predicar el sermón. Así que me alegré cuando la canción del coro se prolongó, pues eso me dio tiempo para poder llegar a decir: “Señor, si eso es lo que deseas, quiero dártelo. Tienes el derecho de reclamarlo en cualquier momento, así que es tuyo ahora mismo”.

Es difícil ser completamente obedientes si estamos aferrados a algo. El Señor quiere que nos aferremos exclusivamente a Él, para que no podamos ser influenciados por el mundo. Usted puede tener multitudes de cosas con las que Dios le ha bendecido, pero en el momento que cualquiera de ellas lo posee a usted, el trabajo de Él en su vida se verá obstaculizado. Pero si abre las manos, sin aferrarse a nada, será totalmente libre para que el poder del Espíritu Santo fluya a través de usted.

¿Hay algo que siente que nunca podría dejar? Piense en cualquier cosa que le absorba, y piense sinceramente si eso le tiene cautivo. Le reto a dejar esa relación o esa situación al Señor ahora mismo, para que Él pueda darle la victoria y la libertad que usted ha estado anhelando.

 

Biblia en un año: Jonás 1-4

Tuesday, September 22, 2015

LA PROVISIÓN DE DIOS EN LA ADVERSIDAD | Dr. Charles Stanley

Por más desagradables que sean las pruebas, hay muchas razones para dar gracias.

Leer | 1 Tesalonicenses 5.18 

22 de septiembre de 2015

Si usted no está pasando por un momento difícil, probablemente lo estará pronto. Jesús dijo que tendremos muchas aflicciones en esta vida (Jn 6.33). Pero, por más desagradables que sean las pruebas, hay muchas razones para dar gracias. Ayer vimos que los creyentes podemos contar con tres ayudas en los problemas: la presencia de Dios, una vía de escape y el potencial para crecer. Hoy veremos dos más.

1. Protección. Dios no siempre impide que los creyentes experimentemos sufrimiento o desilusiones. Detener las tormentas puede ser nuestro objetivo, pero desde la perspectiva de Dios, la adversidad puede ser necesaria para que maduremos espiritualmente. No obstante, el Padre celestial nos da su protección permaneciendo con nosotros en la lucha. Después que recibimos a Jesús como nuestro Salvador, tenemos la promesa de que Dios morará en nosotros y de que nunca nos dejará. Es más, tenemos la seguridad de que nada podrá separarnos de su amor (Ro 8.38, 39). Así pues, nuestro Dios siempre camina con nosotros en medio de las dificultades, dándonos su orientación y su verdad en la situación.

2. Paz. Aunque las dificultades nos causan dolor, los creyentes tenemos la paz de Dios. Esta serenidad interior no depende de que mejoren las circunstancias, sino de nuestra relación con Dios. Nuestro principal enfoque no debe ser la solución del problema, sino nuestra dependencia de Dios.

Cuando reconocemos la ayuda de Dios en las pruebas, podemos expresar gratitud. Hacerlo nos permitirá fijar nuestros ojos en Él, no en nuestras circunstancias. Muchas veces no sabemos cuál es el propósito de cada prueba, pero sí sabemos que nuestro Señor es misericordioso y digno de confianza.

 

Biblia en un año: Amós 5-9