Tuesday, June 30, 2015

LAS DECISIONES QUE LLEVAN AL CONTENTAMIENTO | Dr. Charles Stanley

Piense en una circunstancia de su vida que le gustaría cambiar si pudiera. 

Leer | Romanos 8.28-39

30 de junio de 2015

Piense en una circunstancia de su vida que le gustaría cambiar si pudiera. ¿Se siente frustrado? ¿Preocupado? ¿Enojado? Para experimentar la libertad que proviene del contentamiento —ya sea una dificultad o un deseo insatisfecho— tiene que aceptar la situación como si ha sido permitida por Dios, aunque Él no la haya causado.

En estas situaciones, mi oración normalmente es: “Señor, elijo aceptar esto como si viniera de ti. No importa lo que vea, elijo mirarte a ti”. Entonces puedo descansar en su omnipotencia y en el conocimiento de que soy hijo del Dios vivo. En vez de sentirme como víctima de mi circunstancia, indefenso y sin esperanza, sé que estoy siendo cuidado y guiado por mi Padre celestial soberano en todo lo que pueda venir.

La segunda decisión crucial es el sometimiento total. Esto no significa acercarse a Dios hipócritamente, y decirle: “¡Bueno, Señor, solo quiero darte las gracias por esto! Todo es tan dulce, Jesús”. No, no lo es. Sea sincero y dígale: “Esto es doloroso, y no me gusta. Pero elijo someterme a ti porque eres misericordioso y digno de confianza. Estoy dispuesto a perseverar hasta que logres en mí lo que quieras. Elijo depender de tu poder para todo lo que necesite”. Si usted toma esta decisión y se ciñe a ella, sus temores perderán su poder.

Decida creer en Romanos 8.28. Si lo hace, podrá encomendarse al Señor sabiendo que Él quiere lo mejor para usted, que le cuidará y nunca se apartará de su lado. Si acepta estas verdades, no tendrá razón para temer.

Monday, June 29, 2015

LA DEPENDENCIA DE LA FUENTE | Dr. Charles Stanley

Observe cómo Dios aquietará su espíritu y le dará confianza cuando dependa de Él solamente.

Leer | Jeremías 2.13

29 de junio de 2015

Para quienes creemos en Jesús, el contentamiento debe estar gobernado por una actitud interior y por las decisiones que tomemos, no por las circunstancias externas. Pablo lo había aprendido, y por eso era capaz de tener gozo y paz en cualquier tipo de situación —tanto si estaba rodeado de amigos o aislado en una prisión romana; tanto en abundancia como en gran necesidad.

El apóstol entendía lo que significaba vivir en Cristo, y tener a Cristo viviendo en él (Jn 15.1-9Gá 5.22, 23). Había tomado la sencilla pero profunda decisión de hacer depender su vida del Señor; como resultado, tenía la tranquila seguridad de que lo que poseía en su interior nunca podría serle robado. Estaba confiado en su identidad como hijo de Dios, con pleno acceso a la vida abundante que Jesús ofrece.

Quiero invitarle esta semana —cuando algo amenace con robarle su contentamiento— que elija depender de Dios; decida dejar de depender de otras fuentes y de tratar de tener el control. Cuando se dé cuenta de que algo le está poniendo nervioso, ansioso o enojado, diga: “Señor, tú eres mi fuente, y dependo de ti para ser amable. Dependo de ti para que me des el perdón que necesito brindar en este momento. Dependo de ti para el amor que necesito expresar”. Esta decisión es un asunto de sencilla confianza.

Observe cómo Dios aquietará su espíritu y le dará confianza cuando dependa de Él solamente. Le sorprenderá su propia actitud; cuando su respuesta sea interna —no superficial— el Señor Jesús le dará la capacidad para responder como Él lo haría.

Saturday, June 27, 2015

LA OBEDIENCIA: UNA DECISIÓN DEL CORAZÓN | Dr. Charles Stanley

La obediencia: Una decisión del corazón

La vida cristiana es caminar obedientemente con Dios.

Leer | Juan 15.1-17

27 de junio de 2015

La vida cristiana es caminar obedientemente con Dios. La obediencia es tan importante para el Señor, que Jesús insistió en modelarla durante toda su vida en la Tierra: “Nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo. Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada” (Jn 8.28, 29). ¿Puede usted decir lo mismo?

El deseo del Señor es más que salvarnos; Jesucristo quiere vivir dentro de nosotros para mostrarle al mundo quién es Él. Dios envió su Espíritu para vigorizar e inspirar nuestra vida, y para que podamos realizar las tareas que nos asigne. No podemos tener éxito solos, por lo tanto, el Espíritu Santo que habita en nosotros nos permite vivir en obediencia constante con el mismo poder que resucitó al Señor Jesús de los muertos (Ro 8.11).

Podemos tropezar a veces, pero lo importante es hacia dónde se inclina nuestro corazón. ¿Tendemos a complacernos o a obedecer a Dios? La Biblia nos muestra a muchos héroes de la fe que no siempre fueron obedientes, como Moisés, Sara, Pedro y David. Pero Dios sabía que David era un varón conforme a su corazón, y también escuchamos el clamor de su corazón en las palabras que escribió: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” (Sal 42.1, 2). ¿Tiene usted el anhelo de obedecer a Dios sobre todas las cosas, en cada decisión que tome, pase lo que pase? Si es así, puede tener la seguridad de que Él le mostrará la manera de hacerlo —porque el Señor honra siempre el hambre y la sed de Él.

Friday, June 26, 2015

SERVIR A DIOS CON UN CORAZÓN DÓCIL | Dr. Charles Stanley

Dios no puede ser engañado por la obediencia que surja de un corazón endurecido.

Leer | Jonás 4

26 de junio de 2015

Lo que la mayoría de las personas saben acerca de Jonás,  es que fue tragado por un gran pez al tratar de huir de Dios. Pero en el vientre del animal se comprometió a obedecer la voluntad del Señor.

Después que el profeta obedeció, hubo un inesperado giro de los acontecimientos. Atravesó la ciudad, alertando a la gente sobre la ira divina —y las personas de Nínive se apartaron del pecado. La respuesta de los ninivitas debía haber dejado encantado a Jonás. Pero en vez de eso, se lamentó de que se arrepintieran y de que Dios tuviera misericordia de ellos, ya que Nínive e Israel eran enemigos desde hacía mucho tiempo. De hecho, dijo con enojo que había huido a Tarsis precisamente para evitar tal escenario de arrepentimiento y perdón.

Jonás se disgustó porque su corazón estaba tan duro como cuando había huido a Tarsis. Al estar atrapado dentro del pez, cambió de opinión y decidió obedecer la orden del Señor. Expresó su voluntad de hacer todo lo que Dios quisiera, pero en su corazón todavía deseaba la destrucción de los ninivitas. A pesar de haber hecho lo correcto, su resentimiento era evidente.

Dios no puede ser engañado por la obediencia que surja de un corazón endurecido. Aunque obedecerle con un espíritu renuente pueda lograr el propósito de Dios, también puede hacernos perder el gozo de nuestra recompensa. Tal vez el Señor le ha llamado a usted a servirle en algo que le resulta difícil; de manera que ore pidiendo un corazón dócil para obedecerle. Encontrará paz y bendición al hacer el trabajo, si obedece al Señor sin vacilar.

Thursday, June 25, 2015

LECCIONES DEL PROFETA JONÁS | Dr. Charles Stanley

Lecciones del profeta Jonás

Las órdenes del Señor son claras —Él dice a los creyentes cuándo actuar, dónde ir y qué hacer.

Leer | Jonás 1

25 de junio de 2015

Las órdenes del Señor son claras —Él dice a los creyentes cuándo actuar, dónde ir y qué hacer. También da los medios para obedecer sus instrucciones. Al profeta Jonás se le dijo que saliera de inmediato a cierta ciudad para advertirles: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (Jon 3.4). Pero, en vez de eso, hizo algo ridículo (y muy humano). Huyó.

Puesto que era un profeta, podemos dar por sentado que Jonás había estudiado las Sagradas Escrituras y conocía a Dios de manera personal. Aun así, el disgusto por la tarea nubló su juicio, y se convenció de que podía huir de la presencia del Señor. Jonás estaba equivocado. Dios envió una gran tormenta, y lo aisló durante tres días dentro de un pez apestoso. En otras palabras, el Señor no cedió hasta que el profeta aceptó cumplir la tarea asignada.

Jonás aprendió que huir del Señor no nos exime de sus órdenes. Si nos negamos a obedecer o decidimos seguir nuestro propio plan, no podremos silenciar su llamado. Nuestro Padre celestial no olvidará una orden, ni cambiará de opinión en cuanto a ella; por tanto, el Espíritu Santo seguirá aguijoneándonos hasta que hagamos lo que el Señor nos mandó a hacer.

Quienes huyen de las órdenes de Dios pueden intentar silenciar los recordatorios del Espíritu, llenando su vida con distracciones. Saben lo que Dios quiere de ellas, pero son demasiado orgullosas, obstinadas o inseguras para cumplir. Debemos entender que Dios nos perseguirá —eliminando todos los pretextos y excusas. Los creyentes sabios le obedecen rápidamente, en lugar de perder el tiempo y sus capacidades huyendo.

Wednesday, June 24, 2015

ESPEREMOS CONFLICTOS | Dr. Charles Stanley

Contrariamente a la popular pero incorrecta enseñanza teológica, la salvación no garantiza una vida fácil.

Leer | 2 Corintios 4.5-10

24 de junio de 2015

Contrariamente a la popular pero incorrecta enseñanza  teológica, la salvación no garantiza una vida fácil. Es tentador presentar el cristianismo como un refugio seguro que nos ayuda a recibir alegrías y bendiciones, pero no  dificultades. Esa clase de religión puede venderse bien en el mercado del mundo, pero no es auténtica.

La verdad es que los cristianos no podemos escapar del conflicto. Los principios bíblicos que valoramos le parecen una estupidez a los no creyentes. Por otra parte, la defensa de nuestra fe y el anuncio del evangelio muchas veces atraerán la crítica o la ira de quienes lo escuchan. Pero la Biblia aconseja que no guardemos silencio (Mt 5.14, 15). De hecho, debemos aceptar de buena gana el desacuerdo como una manera de crecer en la fe.

Nuestra fe tiene el nombre que tiene porque Jesucristo estuvo en el centro de la controversia durante su ministerio, y muy probablemente a lo largo de toda su vida. Es por eso que la Biblia lo presenta con tanta frecuencia escabulléndose para pasar tiempo a solas con el Padre; y así buscar dirección y recibir fuerzas. Aunque Jesús era plenamente Dios, también era plenamente humano. Conoció el dolor del rechazo y el sabor del temor, al igual que nosotros (He 4.15).

Como creyentes, estamos llamados a ser pacificadores, pero eso no significa que tengamos que aislarnos de los que se opongan a la iglesia para lograrlo. Acepte el conflicto como inevitable, y haga su mejor esfuerzo para alcanzar  a los demás. Usted puede tener una influencia poderosa, siendo simplemente la persona que Dios le llamó a ser —su hijo.

Tuesday, June 23, 2015

MOLDEADOS POR EL MAESTRO | Dr. Charles Stanley

Nuestra responsabilidad es aceptar cualquier cambio del Maestro Alfarero.

Leer | Jeremías 18.1-6

23 de junio de 2015

En el pasaje bíblico de hoy, Dios nos enseña acerca de su relación con sus hijos. Dice que Él hará con nosotros lo que hace un alfarero cuando trabaja con arcilla; y que, al igual que la arcilla, estamos en sus manos.

Dios nos trata de dos maneras. Primero, nos moldea a imagen de su Hijo Jesucristo. Segundo, nos moldea para que colaboremos en la edificación de su reino. Nuestra parte, como la arcilla, es someternos a su propósito. Como el Alfarero, Él puede quitar algo de nuestra vida, acelerar el ritmo hasta que nos sintamos fuera de control o rehacer drásticamente nuestra manera de vivir para que vayamos en una dirección distinta. Nuestra responsabilidad es aceptar cualquier cambio del Maestro Alfarero.

Podemos hacer esto con confianza, porque estamos en las manos de Dios. La Biblia las describe como:

• Manos creativas cuyo experto trabajo se ve en la naturaleza.
• Manos llenas de justicia.
• Las manos que dan y quitan vida.
• Manos fuertes y poderosas que rescataron a Israel de Egipto, y a nosotros de la esclavitud del pecado.
• Manos que nos protegen.
• Manos que fueron perforadas para que pudiéramos ser hechos nuevos.

Cuando pensamos en que somos arcilla en las manos del Alfarero, y en las diferentes formas que Él trata con nosotros, podemos descansar sabiendo que “en sus manos” es exactamente el lugar en que queremos estar.

Monday, June 22, 2015

VALENTÍA EN LA HORA DE LA SOLEDAD | Dr. Charles Stanley

Como creyente, usted nunca está realmente solo.

Leer | 2 Timoteo 4.6-18

22 de junio de 2015

El pasaje de hoy recoge un momento doloroso en la vida del apóstol Pablo. Mientras estaba preso en una celda, sabía que su muerte era inminente. Había dedicado los últimos años a ganar almas para Cristo, pero ahora estaba solo, sin apoyo, durante su juicio y su tiempo en la cárcel. La soledad debió haberle parecido abrumadora.

Pablo se sentía abandonado, pero no culpó a nadie ni sentía lástima de sí. Por el contrario, enfrentó el sufrimiento con valentía. ¿Qué lo motivaba a mantenerse fortalecido?

Para el apóstol, la conciencia de la presencia de Cristo le daba consuelo y lo motivaba a perseverar. Tener una copia de las Sagradas Escrituras en su celda era, sin duda, de aliento para él (2 Ti 4.13). Y Pablo no solo sabía que Dios estaba allí con él; recordaba también otros tiempos cuando el Señor lo había ayudado. Por ejemplo, años antes, había tenido una visión en la que el Señor le decía que no tuviera miedo durante una tormenta en el mar. Y aunque la nave encalló, todos los hombres sobrevivieron (Hch 27.22-24).

Quienes conocemos a Jesucristo como nuestro Salvador personal, disponemos sin demora de fortaleza por su íntima presencia. Nuestro Padre celestial promete que nunca abandonará a sus hijos, incluso cuando todo el mundo se haya marchado.

¿Le han dejado solo sus circunstancias? Recuerde las veces cuando Dios fue evidente para usted —cuando reveló claramente su mano en su vida. Y, también, lea su Palabra para que la verdad de su presencia pueda confortarle y animarle. Como creyente, usted nunca está realmente solo.

Friday, June 19, 2015

NUESTRO PADRE BUENO Y PODEROSO | Dr. Charles Stanley

No importa cuán grandes sean nuestros problemas, Dios es más grande.

Leer | 2 Crónicas 20.1-4

19 de junio de 2015

Todo el mundo enfrenta retos en la vida. Ya sea que nuestras luchas tengan que ver con dinero, trabajo, relaciones interpersonales o salud, podemos estar seguros de que nadie está exento de ellas. Por fortuna, servimos a un Dios que está interesado en nuestros problemas, y que es capaz de encargarse de ellos.

Cuando los problemas amenazan, la oración debe ser el primer paso. Josafat, el rey de Judá, enfrentó un reto enorme. Tres tribus diferentes  —moabitas, amonitas y meunitas— le hicieron la guerra simultáneamente. La mayoría de los líderes se habrían derrumbado bajo una presión así, o al menos tomado medidas drásticas, pero Josafat era un líder sabio. Aunque tenía temor, no se lanzó contra sus enemigos. En vez de eso, “decidió consultar al SEÑOR” y proclamó un ayuno en todo el país (2 Cr 20.1-3 NVI).

Josafat sabía también que Dios, quien era más poderoso que cualquier problema terrenal, había hecho cosas milagrosas a favor de Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y David. Ese mismo Dios también lo ayudaría a él en su momento de necesidad. Nunca debemos subestimar el interés del Señor por nuestros asuntos. Él ayudó a nuestros antepasados bíblicos, y puede —y podrá— ayudar a sus hijos hoy.

Es fácil pensar que nuestros problemas no son importantes a los ojos de Dios, pero Él no lo ve así en absoluto. Lo que nos concierne a nosotros le concierne a Él. Si nosotros, al igual que Josafat, acudimos al Señor y proclamamos su poder, Él intervendrá. Y no importa cuán grandes sean nuestros problemas, Dios es más grande.

Wednesday, June 17, 2015

JESÚS, EL HIJO DE DIOS | Dr. Charles Stanley

El mundo necesita entender quién es Jesús. ¿A quién puede usted hablar de su divinidad?

Leer | Lucas 22.66-71

17 de junio de 2015

Jesús se llamaba a sí mismo, tanto el Hijo del Hombre como el Hijo de Dios. El primer título enfatizaba su humanidad; el segundo su deidad. Él es la única persona que fue Dios y hombre a la vez. Al marcharse del cielo, dejó a un lado su gloria divina y tomó sobre sí el manto de humanidad (Fil 2.6, 7). ¿Quiénes reconocieron su naturaleza divina?

Ángeles. En el nacimiento de Cristo, el ángel Gabriel le dijo a María que ella daría a luz a un hijo cuyo nombre sería el Hijo de Dios (Lc 1.26-35).

Dios el Padre. Cuando Jesús fue bautizado en el río Jordán, el Padre celestial declaró: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mt 3.17), y  más tarde, ordenó a los presentes que le escucharan (17.5).

Satanás y los demonios. Satanás retó a Jesús a usar sus poderes sobrenaturales para eludir el plan de Dios. Más adelante en el mismo capítulo, los demonios vieron a Jesús y dieron alaridos diciendo que Él era el Hijo de Dios (Lc 4.1-34).

Los discípulos. Cuando estos hombres vieron a Jesús caminar sobre el agua en medio de la tormenta, lo adoraron y concluyeron que era el Hijo de Dios (Mt 14.25-33). Más tarde, Pedro declaró: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (16.16).

Marta. Cuando Jesús resucitó a Lázaro, su hermana Marta dijo: “Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que había de venir al mundo” (Jn 11.27 NVI).

El mundo necesita entender quién es Jesús. ¿A quién puede usted hablar de su divinidad?

Tuesday, June 16, 2015

RAZONES PARA ASUMIR RIESGOS | Dr. Charles Stanley

¿Está usted, de alguna manera, rechazando el llamado de Dios? El Señor es digno de confianza.

Leer | Josué 1.6-9

16 de junio de 2015

En el primer capítulo de Josué, Dios ofrece las palabras de ánimo más famosas de toda la Biblia. Moisés acababa de morir, y ahora su sucesor había sido llamado a llevar a la nación de Israel a la Tierra Prometida —una acción militar que implicaría un gran riesgo. Josué, sin duda, estaba inquieto por la perspectiva de enfrentarse a un poderoso ejército enemigo. Por tanto, el Señor le dio palabras de aliento que todavía resultan válidas para nosotros hoy.

¿Qué habría pasado si Josué se hubiera negado a aceptar esta intimidante tarea? Lo más probable es que la nación de Israel habría languidecido en el desierto. Afortunadamente, este líder era un hombre de mucha fe y valor, y asumió con valentía la causa de Dios.

Al igual que Josué, nosotros enfrentamos obstáculos cada día. Sin embargo, es en medio de la adversidad que Dios refina nuestra fe (Stg 1.2-4). Cuando nos negamos a obedecer al Señor, los resultados son devastadores para nuestro crecimiento espiritual:

• Impedirá que nos convirtamos en las personas que Dios quiere que seamos.
• Limitará nuestra utilidad para el Señor.
• Viviremos dispuestos a justificar la desobediencia.
• Seremos gobernados por el temor en vez de la fe.
• Perderemos recompensas en el cielo, y además bendiciones en la Tierra.

¿Está usted, de alguna manera, rechazando el llamado de Dios? El Señor es digno de confianza. Sea cual sea el plan de acción que Él tenga para usted, tenga la confianza de que el Señor le dará la victoria.

Monday, June 15, 2015

CONFIAR EN EL DIOS DE AMOR | Dr. Charles Stanley

Confiar en el Dios de amor

Confiar en Dios es un principio fundamental en la vida cristiana.

Leer | Hebreos 8.6-13

15 de junio de 2015

Confiar en Dios es un principio fundamental en la vida cristiana. Tenemos que aceptar que Dios es perfecto en amor, infinito en sabiduría y soberano en control. No entendemos estas verdades en el momento de la salvación; pero las aprendemos con el tiempo. Sin embargo, de lo que la mayoría de nosotros parece dudar es del amor que Dios nos tiene. Pero la Biblia nos da tres pruebas en las cuales podemos confiar cuando nuestra seguridad comience a flaquear.

El amor es su carácter—La naturaleza intrínseca de Dios es el amor (l Jn 4.8). La Biblia también nos dice que Dios es luz, y que no hay tinieblas en Él (1.5). En otras palabras, Él es perfecto y nunca tratará mal a sus hijos.

El amor en el Calvario—La muerte expiatoria del Señor Jesús en la cruz por nuestros pecados ofrece evidencia irrefutable del amor divino. El amor del Padre por la humanidad se reveló cuando dio a su Hijo para que muriera en nuestro lugar.

El amor en el pacto—Dios se ha comprometido a hacernos sus herederos  (Tito 3.5-7). Sabemos que cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Salvador, nos convertimos en hijos de Dios. Nos ve como somos —unos pequeñitos que estamos aprendiendo a conducirnos en nuestro breve hogar terrenal.

Como creyentes que estamos en constante crecimiento, no podemos confiar en Dios si dudamos de su amor por nosotros. Afortunadamente, tenemos estas evidencias maravillosas. La naturaleza intrínseca del Padre celestial es amar, lo que Él demostró en la cruz y sigue haciendo al adoptarnos como sus hijos.

Saturday, June 13, 2015

UNA AGENDA EQUILIBRADA | Dr. Charles Stanley

Una agenda equilibrada

El Señor quiere que alcancemos nuestro pleno potencial para que nos convirtamos en las personas que Él tuvo en mente al crearnos.

Leer | Proverbios 16.1-3

13 de junio de 2015

El Señor quiere que alcancemos  nuestro pleno potencial para que nos convirtamos en las personas que Él tuvo en mente al crearnos. Pero, por las presiones de la sociedad, necesitamos tener una agenda equilibrada.

Piense en las cinco áreas que aparecen a continuación. Cuando alguna de ellas no está equilibrada, nuestra relación con el Señor y con los demás es afectada.

• Para cultivar nuestra relación con el Señor y recibir su guía, nuestra prioridad debe ser pasar tiempo a solas con Él cada día.
• El tiempo con los seres queridos también es esencial, porque las relaciones son una parte muy importante de los planes de Dios para nuestra vida.
• El área en la que estamos más propensos a desequilibrarnos es nuestro trabajo. Aunque el Señor no aprueba la pereza, Él tampoco quiere que nos obsesionemos con nuestra profesión.
• Si queremos lograr los propósitos del Señor en nuestra vida, tenemos que cuidar de nuestros cuerpos, haciendo ejercicio y descansando.
• La Biblia también ordena claramente que nos reunamos con otros creyentes para adorarlo (He 10.24, 25). Aunque algunas personas tienen limitaciones que les dificultan hacerlo, la mayoría de nosotros no tenemos excusa para dejar de ir a la iglesia.

Todos estos aspectos necesitan espacio en su vida, pero sólo el Señor puede dirigir con precisión su agenda. Busque su guía, escuche su voz y haga los cambios que Él traiga a su mente.

Friday, June 12, 2015

EN LOS MOMENTOS DE PRUEBA | Dr. Charles Stanley

Con sus ojos espirituales preparados para ver la gloria de Dios, José perseveró en sus grandes pruebas.

Leer | Génesis 50.18-21

12 de junio de 2015

Si alguien tuvo muchas oportunidades para estar amargado por las pruebas de la vida, ese fue José. Sus hermanos lo trataban con desprecio, aun antes de que lo arrojaran a un pozo. Después, fue vendido como esclavo, llevado a un país extranjero, culpado de un delito que no cometió, y enviado a una cárcel —todo eso dentro de un período relativamente corto de tiempo. Pero, a pesar de las muchas injusticias que sufrió, se convirtió en un hombre con una celosa ética de trabajo y un espíritu afable.

Es casi imposible entender cómo podía José ser tan perdonador, pacífico e incluso gozoso. Su secreto para mantener la afabilidad bajo presión era su mirada constante en Dios. Debió haber pasado muchas horas recordando las historias de Jacob en cuanto a la fidelidad del Señor para con su familia, y también las revelaciones divinas sobre su futuro como líder (Gn 37.8, 9).

Imagine en qué clase de hombre podía haberse convertido José después de trece años de sufrimientos e injusticias. Si se hubiera detenido a pensar todo el tiempo en sus injustas circunstancias, probablemente se habría vuelto cínico y vengativo. Con una mente llena de planes de escape y de maneras de vengarse, podía no haber sido un buen trabajador.

Con sus ojos espirituales preparados para ver la gloria de Dios, José perseveró en sus grandes pruebas. Al final, tuvo el poder para castigar a sus hermanos por su traición, pero eligió perdonar. Esa decisión probablemente no fue fácil. Sin embargo, porque José se puso bajo la protección de Dios, su corazón estaba libre de resentimiento.

Thursday, June 11, 2015

CÓMO CONECTARSE ADECUADAMENTE | Dr. Charles Stanley

Tenemos el deber de mostrar el carácter de Dios a nuestros hijos.

Leer | Deuteronomio 4.6, 7

11 de junio de 2015

Todo el mundo conoce la tragedia de familias  desintegradas, y de la discordia doméstica resultante. La conducta inmoral y rebelde de algunos adolescentes, e incluso de algunos padres, es deplorable. Sin embargo, debemos recordar que para muchos de ellos la falta del afecto normal que debe caracterizar a todos los hogares fue un factor que los marcó profundamente. Por desgracia, son muchos los hogares que carecen de un padre que sepa cómo expresar amor y apoyo.

Lo vemos en la Biblia con padres como David, que parecían no tener plena conciencia de cómo fomentar fuertes relaciones emocionales con sus hijos. Esta capacidad es vital si queremos mantener conectadas y saludables a nuestras familias. Y es aun más importante, ya que tenemos el deber de mostrar el carácter de Dios a nuestros hijos. Si papá es percibido como un padre que humilla, o es pasivo y distante, ¿es extraño que los hijos no quieran tener nada que ver con el Padre celestial?

Es posible que los padres no se sientan preparados de manera natural para solucionar este problema, pero pueden comenzar con palabras sencillas de aprecio, tales como: “Te quiero” o “Has hecho un buen trabajo”. A veces, el amor se expresa sólo pasando tiempo con nuestros hijos, y haciendo cosas con ellos o para ellos. Y no olvide el afecto físico. En algunos casos, un abrazo o un brazo alrededor del hombro abrirán el corazón de un hijo con más rapidez que cualquier otra cosa. Descubra lo que funcione mejor para cada uno de sus hijos, y demuéstreles que les ama —eso podría ser crucial para sus vidas.

Wednesday, June 10, 2015

CÓMO MANTENER UNA MENTE CLARA | Dr. Charles Stanley

Una mente renovada comienza con la entrega al Señor.

Leer | Romanos 12.1, 2

10 de junio de 2015

La mente humana es una creación de Dios maravillosa. Nada en el mundo puede compararse con sus capacidades o su creatividad. Controla nuestros sentimientos, pensamientos, palabras, actitudes y conducta. Lo que llegamos a ser y lo que logramos, se debe en gran parte a la manera que pensamos. ¿No tendría sentido dejar que Aquél que nos creó guíe nuestro razonamiento?

Una mente clara es la que está en armonía con la Palabra de Dios, y controlada por su Espíritu. Cuando el Señor tiene autoridad sobre nuestros pensamientos, el discernimiento guardará nuestra perspectiva. Él nos capacita para mirar más allá de lo evidente y para ver las situaciones como son en realidad. Podemos distinguir no solo entre lo bueno y lo malo, sino también entre lo bueno y lo mejor. El Señor nos ha concedido la capacidad de pensar acertadamente, no importa los desafíos que podamos enfrentar.

Pero esa clara y enfocada manera de pensar debe ser adoptada adrede y mantenida celosamente. Si no batallamos contra la influencia del mundo, pronto tendremos una mente fragmentada, incapaz de centrarse en las cosas espirituales, ya que está llena y atascada con pensamientos y preocupaciones mundanas. Tenemos que examinar cuidadosamente lo que permitimos que entre a nuestra mente.

Una mente renovada comienza con la entrega al Señor. Hasta que no le dé autoridad total sobre sus pensamientos, usted no tendrá ningún poder para limpiar el desorden que le impide vivir dentro de la voluntad de Él. Pero si se rinde al Señor y llena su mente con su Palabra, Él transformará su vida.

Tuesday, June 9, 2015

LA MENTE DE CRISTO | Dr. Charles Stanley

La mejor vida que usted puede vivir es la vida que su Creador diseñó para usted. 

Leer | 1 Corintios 2.12-16

9 de junio de 2015

La mejor vida que usted puede vivir es la vida que su Creador diseñó para usted. El Señor nos ha dado a los creyentes todo lo que necesitamos para ser más semejantes a Él, y para alcanzar todo lo que ha previsto para nosotros. Puesto que la manera como pensamos es de vital importancia, el Señor nos ha dado la mente de Cristo. Ahora tenemos la capacidad de pensar como Él lo hace y de ver las situaciones desde su perspectiva.

Esta maravillosa capacidad de ajustar nuestros pensamientos a los de Él es un don que recibimos de Dios en el momento de ser salvos. Sin embargo, la práctica de este don es nuestra responsabilidad. Todos venimos a Cristo con una mente “preprogramada” en cierto grado. Por ejemplo, un niño que crezca oyendo comentarios degradantes, probablemente los incorporará a su concepto de quién es él y de lo que puede lograr en la vida. También, el mundo intenta constantemente de ajustarnos a su manera de ser y Satanás trata de inyectar sus mentiras en nuestro pensamiento.

Si queremos experimentar la vida que el Señor quiere que tengamos, tenemos que reemplazar con la verdad los viejos pensamientos que no están de acuerdo con la Palabra de Dios. Debemos, entonces, filtrar las ideas que nos bombardean cada día para que nuestra vida sea transformada.

Compare sus actitudes, convicciones y pensamientos con las enseñanzas bíblicas. Si no coinciden, rechácelos, y en lugar de eso llene su mente con las verdades de la Palabra. Puesto que el Señor nos ha facultado para pensar correctamente, cultivemos la mente de Cristo en nosotros.

Monday, June 8, 2015

LA ORACIÓN EN EL NOMBRE DE JESÚS | Dr. Charles Stanley

Cuando cultivamos una vida de oración firme, nuestra manera de vivir y de ver las cosas cambian.

Leer | Juan 14.7-27

8 de junio de 2015

Cuando cultivamos una vida de oración firme, nuestra manera de vivir y de ver las cosas cambian. Mediante la oración, el Señor puede transformar nuestra debilidad en su fortaleza, nuestra ignorancia en su sabiduría y nuestro vacío en su plenitud. El Señor Jesús está comprometido a darnos todo lo que pidamos en su nombre. Pero, ¿qué significa esto realmente?

Orar en su nombre significa reconocer que el Señor Jesús ha abierto el camino para que tengamos acceso al Padre. Cualquier persona que crea en la muerte de Cristo como pago total por sus pecados y le reciba como su Salvador personal puede, asombrosamente, acercarse al trono de Dios Todopoderoso (He 4.16).

Orar en su nombre significa ejercer la autoridad que Él ha dado a cada hijo nacido de nuevo. Jesús, el heredero de todas las cosas, nos ha hecho “coherederos” con Él (Ro 8.14-17). Entender nuestra posición debe darnos confianza y osadía para pedir con humildad y esperar la maravillosa respuesta de Dios. Estamos en una misión que nos obliga a ser personas de oración —conectadas siempre con el poder del Espíritu Santo, clamando siempre al Padre y dependiendo siempre de Él como nuestra fuente de ayuda.

Orar en el nombre de Jesús significa conformidad con su voluntad. Usted pide al Padre que supla su necesidad o su deseo como lo haría Jesús, de estar Él en su situación. Si usted ora con esta actitud, Dios le revelará su voluntad, porque usted deseará hacer solo lo que Él quiera. Esta es la clase de oración que cambia al mundo.

Saturday, June 6, 2015

NUESTROS DONES PARA SU REINO | Dr. Charles Stanley

El Espíritu Santo nos ha dado dones para el trabajo específico en el reino de Dios. 

Leer | 1 Corintios 12.4-7

6 de junio de 2015

Muchas personas escuchan la palabra servir, y sienten que no tienen las cualidades necesarias para bendecir a otros. Esto es cierto —separados de Dios. Sin embargo, Dios nos ha dado dones a cada uno con el propósito de servirle para el bien de otros.

A Satanás le gustaría que creyéramos lo contrario. Quiere que nos fijemos en lo que hacen los demás, para que nos sintamos inferiores. Por ejemplo, he escuchado decir a algunas mujeres: “Yo solo soy un ama de casa”. Ven a otras personas predicando y cantando en el coro, y quisieran poder hacer algo muy grande para Dios. Pero nada podría estar más lejos de la verdad. Quienes tienen la responsabilidad de instruir a los hijos tienen una responsabilidad enorme.

En realidad, el Espíritu Santo nos ha dado dones para el trabajo específico en el reino de Dios. La Biblia lo compara con un cuerpo humano. Cada persona tiene dones y objetivos que hacen que todo el sistema funcione bien. Pero si el talón quiere tener el papel del ojo, todo el cuerpo perderá el equilibrio.

Cada parte es muy importante, a pesar de que algunas no son tan perceptibles como otras. A decir verdad, las personas con aptitudes menos evidentes tienen una ventaja, porque es posible que ellas no padezcan de orgullo y autosuficiencia.

Observe cómo se define Pedro: “Siervo y apóstol de Jesucristo” (2 P 1.1). Ya no era un hombre motivado por el interés propio. Después que comenzó a seguir a Jesús, se vio como un siervo de Dios. Nosotros, también, estamos llamados a servir al Rey de reyes con cualquier capacidad que hayamos recibido.

Friday, June 5, 2015

EL BUEN PASTOR | Dr. Charles Stanley

Así como un pastor conoce a sus ovejas, Dios le conoce a usted.

Leer | Salmo 23

5 de junio de 2015

Muchas veces, Dios es retratado en las Sagradas Escrituras de una manera fácil de entender para nosotros. Uno de los pasajes más conocidos y favoritos de la Biblia es el Salmo 23, que comienza así: “Jehová es mi pastor; nada me faltará”. Aquí, David ofrece una emotiva y conmovedora imagen de Dios, describiéndole como un pastor de ovejas.

En la antigüedad, los pastores tenían una relación especial con sus rebaños. Pasaban el día con los animales, los guiaban por el camino, los protegían de peligros y metían en el corral a los que vagaban. Para las ovejas, el pastor era un compañero constante, hasta el punto de que los animales realmente llegaban a reconocer su voz y, por tanto, a responder solamente a su llamado.

En el Salmo 23, David reconoce su posición como la de una oveja bajo la dirección del Gran Pastor. Como tal, se regocija porque él es parte del “rebaño” del Señor, y por ser Dios un Guía tan tierno y misericordioso.

Por la seguridad que tenía de la protección y la guía del Señor, David fue capaz de exclamar categóricamente: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (v. 4). Esta es verdaderamente una declaración admirable porque revela que, aunque David estaba consciente de que iba a enfrentar tiempos difíciles, podía descansar en la confianza de que Dios lo sacaría adelante en la prueba.

Así como un pastor conoce a sus ovejas, Dios le conoce a usted. Dele gracias hoy porque le permite apacentarse en el prado de sus bendiciones.

Thursday, June 4, 2015

LA GRACIA DE DIOS Y NUESTRO DINERO | Dr. Charles Stnley

Los creyentes debemos vivir por gracia en cada aspecto de la vida, incluyendo las finanzas.

Leer | Proverbios 3.9, 10

4 de junio de 2015

Si usted supiera que algo que desea podría destruir su vida, ¿seguiría buscándolo? La Biblia nos advierte en cuanto a cierta clase de búsqueda que puede hacer que una persona:

• Caiga en el pecado.
• Sea dominado por deseos imprudentes.
• Participe en actividades que perjudiquen su carácter.
• Se sumerja en la ruina moral.
• Se desvíe de la fe.

A pesar de estas advertencias, muchas personas siguen estando gobernadas por el deseo de hacerse ricas.

No hay nada malo en ser ricos, mientras obedezcamos las reglas de Dios para vivir sabiamente. Específicamente, le honramos con nuestro dinero, lo que incluye reconocer que Él es el dueño de todo (Pr 3.9Sal 50.10). Y también estamos llamados a darlo con alegría (2 Co 9.7). El deseo de riqueza se convierte en un pecado cuando la acumulación está entre nuestras principales prioridades. Si ese es el caso, el dios al cual adoramos es el dinero.

Los creyentes debemos vivir por gracia en cada aspecto de la vida, incluyendo las finanzas. Eso significa que ponemos el sueldo, las inversiones y los diezmos en manos de Dios. Además, aceptamos que lo que Él da es suficiente, incluso cuando la cuenta bancaria parezca baja según los estándares del mundo. Él ha prometido atender nuestras necesidades, y por eso debemos considerar nuestras ganancias y pérdidas como parte de su voluntad y de su plan (2 Co 9.8).

Wednesday, June 3, 2015

FORTALEZA EN LA ESPERA | Dr. Charles Stanley

Dios tiene un propósito y un plan para su vida, y su tiempo es perfecto.

Leer | Isaías 40.28-31

3 de junio de 2015

Dios tiene un propósito y un plan para su vida, y su tiempo es perfecto. A veces, Él responde nuestras oraciones con un “sí” o un “no”. Pero, en otras ocasiones, dice: “Ahora no”. Cuando este sea el caso, podemos aprovechar las ricas recompensas que recibimos mientras esperamos.

Una bendición muy práctica es que Dios nos fortalece mientras nos apoyamos en Él. Isaías 40.31 habla de un águila que se remonta a las alturas —una metáfora adecuada de cómo el creyente que obedece al Señor será levantado y sostenido por el Espíritu Santo. De hecho, es interesante notar que la palabra hebrea para “viento” y “espíritu” vienen de la misma palabra: ruach.

Cuando enfrentemos una decisión difícil, lo fundamental es aprender a esperar. No hay ningún versículo de las Sagradas Escrituras que nos diga que debemos tomar las riendas de nuestra vida y encargarnos de librar nuestras batallas. Dios es quien lo hace a nuestro favor (2 Cr 20.15), pero debemos ser pacientes y confiar en Él.

Cuando David enfrentaba sus batallas más grandes, esperaba en el Señor. Dios lo sacó del foso de la muerte y lo plantó en tierra firme (Sal 40.1-3 NVI). Él hará lo mismo por usted. Cuando usted le obedece, el Señor le da las fuerzas para hacer las cosas que Él requiere; su Espíritu hace por usted lo que le resultaría imposible hacer por sí solo.

Al leer la Biblia, vemos que cada vez que un fiel servidor de Dios ganaba una victoria era porque estaba esperando y confiando en el Señor. De la misma manera, usted podrá experimentar la victoria si espera en Él.

Tuesday, June 2, 2015

REQUISITOS DE LA ESPERA | Dr. Charles Stanley

Esperar el tiempo de Dios no es algo pasivo ni ocioso —se necesita disciplina y obediencia. 

Leer | Salmo 25.3-5

2 de junio de 2015

Esperar el tiempo de Dios no es algo pasivo ni ocioso —se necesita disciplina y obediencia. Puedo pensar en cuatro requisitos básicos para saber esperar.

Fe. Los caminos y el tiempo del Señor no son como los nuestros (Is 55.8, 9). Desde el punto de vista humano, la manera como Él hace las cosas suele ser totalmente diferentes de lo que nosotros esperamos. Pero a medida que confiemos más en Él, descubriremos que su manera de actuar tiene sentido.

Humildad. Para esperar en el Señor, debemos reconocer que lo necesitamos. La sumisión a su divina voluntad requiere humildad. Nadie puede rendirse por completo a Dios, y al mismo tiempo seguir adelante con sus propios planes.

Paciencia. ¿Está usted dispuesto a hacer una pausa hasta recibir una clara dirección de parte de Dios? Esto no significa desligarse y permitir que las circunstancias colapsen a su alrededor. Esperar en el Señor es una decisión que requiere paciencia.

Valentía. Esperar en Dios requiere valor, especialmente cuando somos presionados para actuar. Si se descuida, puede dejar de escuchar al Señor y seguir el consejo incorrecto. Por eso, mantenga su oído atento a la voz de Dios Todopoderoso, y no le irá mal.

Esperar en el Señor es una de las decisiones más sabias e importantes que podemos tomar en la vida. Y, contrariamente a la creencia popular, es un esfuerzo activo que requiere fe, humildad, paciencia y valentía.

Monday, June 1, 2015

PARA ELIMINAR EL PESO DE NUESTRAS CARGAS | Dr. Charles Stanley

¿Qué carga está usted llevando en este momento? 

Leer | Mateo 11.28

1 de junio de 2015

En la película de 1986, La misión, un traficante de esclavos apellidado Mendoza, agobiado por el sentimiento de culpa, se esfuerza por escalar una montaña mientras lleva encima un pesado bulto lleno de armas. Deliberadamente eligió esta engorrosa carga como penitencia por los violentos pecados de su pasado.
Estando en la cima de la montaña y en lo peor de su frustración, Mendoza se balancea peligrosamente en una cresta infranqueable, con su embarazoso bulto que le impide moverse un centímetro más. Mientras hace toda la fuerza que puede, un joven nativo se acerca y saca un gran cuchillo. Mendoza teme por su vida, pero el joven tiene otra cosa en mente. Corta el pesado bulto de la espalda de Mendoza, y lo deja caer en la profunda hondonada.

Incapaces de comunicarse entre sí, los dos hombres se abrazan mientras las lágrimas de Mendoza revelan su profunda gratitud.

Aunque el pecado destruye la vida de todos, Dios no nos ha llamado a llevar el peso de la culpa en nuestras espaldas. Tampoco nos exige que expiemos nuestros delitos. En vez de eso, Él envió a su único Hijo, Jesús, para cargar con los pecados de toda la humanidad. La sangre del Salvador fue derramada para eximirnos del pago de la deuda que cada uno de nosotros tenía con Dios (Jn 3.16Ro 4.25).

¿Qué carga está usted llevando en este momento? El Salmo 55.22 dice que la echemos sobre el Señor. ¿Dejará que el Señor Jesús “corte el lazo” y que Él le reciba con sus brazos extendidos?