Friday, July 31, 2015

LA COMUNIÓN CON DIOS | Dr. Charles Stanley

El tipo de comunión que disfrutaron al comienzo Adán y Eva con el Señor es también el que estaba destinado para nosotros.

Leer | Filipenses 3.7-10

31 de julio de 2015

Dios creó al hombre y a la mujer para que se relacionaran con Él. El tipo de comunión que disfrutaron al comienzo Adán y Eva con el Señor es también el que estaba destinado para nosotros. Pero después de entrar el pecado en el mundo, todo cambió. La relación de intimidad que Dios quería tener con la humanidad se rompió, y esa dañada condición ha pasado de una generación a otra.

Pero, como sabemos, ese no es el final de la historia. Dios envió a su Hijo Jesucristo a morir en nuestro lugar, trayendo perdón por nuestros pecados y restaurando nuestra relación con Él. Por fe en Cristo, somos adoptados en la familia de Dios y pertenecemos a Él para siempre, tal como el Señor quiso que fuera originalmente. Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para relacionarnos con Él.

Pero ¿qué sucede si, después de ser salvos, no madura nuestra relación con Cristo? Podemos perder nuestro fervor inicial por el Señor, dejar de leer la Biblia y no asistir con regularidad a la iglesia. Lamentablemente, son muchos los que tratan de concentrarse en el Señor, pero dejan que los asuntos terrenales los distraigan. Pero para quienes hacen de Jesús la prioridad de su vida, tienen una relación más profunda, que va más allá de cualquier vínculo terrenal.

La comunión con Dios hizo que el alma de David quedara “satisfecha como de un suculento banquete” (Sal 63.5 NVI). Pablo veía sus logros como nada en comparación con “la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús” (Fil 3.8). Acérquese al Padre celestial, y experimente la bendición de conocerle.

Thursday, July 30, 2015

PARA RENOVAR LA PASIÓN | Dr. Charles Stanley

Debemos saturar nuestra mente con los preceptos del Señor. 

Leer | 1 Timoteo 4.15

30 de julio de 2015

Así como las personas son atraídas por el calor y el encanto del fuego de una chimenea, los no creyentes serán atraídos a los cristianos apasionados por Jesús. El Señor quiere que sus seguidores sean “una ciudad asentada sobre un monte” y la “luz del mundo”, brillando con intensidad en medio de las tinieblas con el amor y el mensaje de Cristo (Mt. 5.14, 15; 28.19).

Pero, como vimos ayer, es posible que nuestro “fuego” se enfríe, lo cual afecta nuestro testimonio. Si llega a sucederle esto, dé los pasos para reavivar la llama de su amor por el Señor.

Primero, dese cuenta de dónde está: ¿Es su andar con Dios menos ferviente que antes? Luego, recuerde lo que fue una vez; piense en cómo era su vida cuando tenía celo por el Señor. Después, reconozca su alejamiento. Pídale a Dios que le hable, y lea su Palabra con interés. Dedique tiempo para orar cada día. No pida solo las cosas que usted quiere, sino exprese al Padre celestial su deseo de conocerle en verdad. Pídale al Espíritu Santo que le ayude a reenfocar su atención. Piense en lo que puede ser su vida si Jesús está en el centro, y después no deseará otra cosa que no sea lo mejor que Dios nos ofrece.

El apóstol Pablo instruyó a Timoteo en cuanto a cómo vivir de manera que le agrade al Padre. Luego le recordó que se “entregara de lleno” a estas cosas. Nosotros, también, debemos saturar nuestra mente con los preceptos del Señor. Él desea que usted tenga una fe entusiasta, y utilizará su fervor para atraer a otros a Él, y al mismo tiempo para bendecirle a usted.

Wednesday, July 29, 2015

LA PASIÓN DEL CREYENTE | Dr. Charles Stanley

Seis preguntas que pueden ayudarle a saber si su entusiasmo por Dios se mantiene firme.

Leer | 2 Timoteo 1.1-11

29 de julio de 2015

Un fuego no puede mantenerse ardiendo a menos que sea avivado. Asimismo, el fervor de un creyente puede disminuir si es descuidado.

Los creyentes nuevos hablan de su fe de manera apasionada, y sienten el gozo y la paz de Dios. Pero ese celo puede desvanecerse involuntariamente. Por el pasaje de hoy, entendemos que Timoteo había dejado que la llama de su fe se enfriara un poco (vv. 6, 7).

Cualquier cristiano puede experimentar un “enfriamiento” por varias razones. Cuando golpea la tragedia, la persona puede sentir que sus oraciones no fueron contestadas. O también, por darle prioridad a los asuntos del mundo. No importa cuál sea el motivo del enfriamiento, Satanás es la causa subyacente; hace alejar a los cristianos de su devoción al Señor Jesús.

El alejamiento puede ser sutil y difícil de detectar. Hay seis preguntas que pueden ayudarle a saber si su entusiasmo por Dios se mantiene firme:

 1. ¿Siente gozo en el Señor y el deseo de servirle, compartir el evangelio y ayudar a quienes padecen necesidades? 
2. ¿Dedica tiempo cada día a la lectura de Biblia?
3. ¿Ora, sabiendo que Dios escucha y está trabajando en su vida?
4. ¿Asiste fielmente a la iglesia y diezma?
5. ¿Tiene gozo, paz, contentamiento y esperanza en Jesús?
6. ¿Se mantiene firme en sus convicciones?

Si algunas de sus respuestas cambiaron recientemente de “sí” a “no”, es posible que su fuego esté disminuyendo. Confiese esto al Señor. Pídale que le ayude para avivar su pasión.

Monday, July 27, 2015

LA LUCHA CON EL SENTIMIENTO DE CULPA | Dr. Charles Stanley

El método bíblico para despejar tales sentimientos es el arrepentimiento.

Leer | 1 Juan 1:5-9

27 de julio de 2015

Lo que hacen los creyentes en cuanto a los sentimientos de culpa, tiene mucho que ver con lo que entienden sobre la culpa. Por definición, la palabra se refiere al sentimiento de haber hecho algo malo —a un conflicto emocional que surge de dudas acerca de alguna acción o pensamiento específicos. El método bíblico para despejar tales sentimientos es el arrepentimiento.

Sin embargo, muchos creyentes son atormentados por la culpa falsa, que no tiene, en realidad, sus raíces en el pecado. Esta culpa falsa puede desarrollarse de varias maneras:

• Una iglesia atrapada en el legalismo puede fomentar este sentimiento. Especialmente cuando se condenan ciertas acciones, a pesar de que no haya base bíblica para tal opinión.
• Recuerdos dolorosos de la infancia pueden hacer que alguien crea que la culpa de las injusticias cometidas contra él la tiene él mismo.
• Escuchar las críticas de otros creyentes puede conducir a la idea de que no se puede estar a la altura de los estándares de Dios o del mundo. 

La genuina convicción de pecado, basada en la Biblia, es una ansiedad en el espíritu por un pecado cometido voluntariamente. Todas las causas de la vergüenza falsa tienen algo en común: no son el resultado de una conducta pecaminosa. Tales sentimientos son meras herramientas de Satanás para acosar al pueblo de Dios.

Cuando entendemos que la verdadera convicción de pecado es la amorosa presión del Espíritu Santo en nuestro espíritu para corregir una falta específica, podemos rechazar los intentos de Satanás para distraernos con mentiras.

Saturday, July 25, 2015

CUANDO VACILA LA FE | Dr. Charles Stanley

Uno de los principales obstáculos para la oración efectiva, es la falta de confianza.

Leer | Mateo 21.21

25 de julio de 2015

Uno de los principales obstáculos para la oración efectiva, es la falta de confianza. Si creemos que Dios es quien dice ser, y que hará lo que ha prometido, ¿por qué dudamos al orar? En vez de caminar con fe, venimos al Señor “con la esperanza” de que nos escuchará y responderá nuestras peticiones, pero sin tener la confianza de que lo hará. Con esta manera de pensar no podemos esperar recibir nada de Él.

Una razón por la que somos tan propensos a dudar es que no somos capaces de ver a Dios trabajando en nuestras circunstancias. Le pedimos, y no pasó nada. Pero el Señor no es un mozo de hotel que salta para hacer lo que le pidamos. Él ve el pasado, el presente y el futuro, y conoce el momento adecuado para cada respuesta. Su mano invisible ya está en acción en beneficio nuestro, disponiendo las situaciones para llevar a cabo su voluntad, abrir los corazones, y prepararnos para recibir lo que Él quiere darnos.

La ignorancia es otro motivo para la incertidumbre. Si no conocemos los caminos del Señor, nos sentiremos decepcionados por su respuesta. Muy a menudo nuestras oraciones están acompañadas de expectativas de cómo Él va a actuar. Por eso, cuando Él no interviene de acuerdo con nuestro plan comenzamos a dudar. Pero poner nuestra fe en el Señor y confiar en sus caminos buenos y perfectos, nos da estabilidad mientras esperamos su respuesta.

Para vencer las dudas, pase tiempo en la Palabra de Dios. Entonces comenzará a entender lo que Él quiere lograr en su vida. Examine su pasado desde una perspectiva bíblica; su fe crecerá cuando vea las maneras inesperadas como el Señor respondió sus oraciones.

Friday, July 24, 2015

EN ESPERA DE LA RESPUESTA DE DIOS | Dr. Charles Stanley

La oración es el vínculo de comunicación entre nosotros y nuestro Padre celestial.

Leer | Salmo 17.1-6

24 de julio de 2015

Ayer vimos varias razones por las que una oración puede parecer que no tuvo respuesta. Consideremos una más: el pecado no confesado. El Señor ha prometido perdonar toda transgresión una vez que reconozcamos que lo que hicimos estuvo mal, y nos arrepintamos de ello (1 Jn 1.9). Si nuestra confesión es fingida, o nos negamos a cambiar nuestra conducta pecaminosa, las peticiones no serán concedidas.

Pero ¿qué de las veces cuando nuestro corazón es recto, y lo que pedimos está de acuerdo con la voluntad de Dios, pero Él permanece callado? En algunos casos, el Señor espera, porque nuestro anhelo de Él corre el peligro de ser reemplazado por nuestro deseo de tener otra cosa. Ciertas peticiones —como tener un cónyuge, un bebé, o la sanidad de un ser querido— generan emociones fuertes en nosotros; pero si no tenemos cuidado, estos deseos pueden desviar nuestra atención de Dios. Él no compartirá el primer lugar en nuestra vida con nadie o con nada. Por eso, a veces espera pacientemente que volvamos a enfocarnos en Él, antes de tener su respuesta.

Otras veces, el Señor utiliza las demoras para prepararnos para un servicio en el futuro, o para darnos una bendición mayor. Podría estar protegiéndonos de consecuencias que no vemos, o fortaleciendo nuestra confianza en Él.

La oración es el vínculo de comunicación entre nosotros y nuestro Padre celestial. No permitamos que nada bloquee su mensaje para nosotros; en vez de eso, confesemos a Cristo cualquier pecado, y apartémonos del mismo. Entonces podremos escuchar la voz de Dios, y cumplir obedientemente cualquier cosa que nos pida.

Thursday, July 23, 2015

LOS OBSTÁCULOS PARA UNA ORACIÓN EFECTIVA | Dr. Charles Stanley

Desarrollar una vida de oración vigorosa exige esfuerzo y dedicación, pero las recompensas son grandes.

Leer | Santiago 1.5-8

23 de julio de 2015

En el libro de Salmos están registradas algunas de las oraciones del rey David. Allí leemos cómo alababa al Señor, cómo confesaba su pecado, y cómo clamaba por sus dificultades. También pedía a Dios que escuchara sus oraciones, y que no guardara silencio (Sal 28.1).

Todos queremos orar efectivamente como David. Para hacerlo, debemos evitar ciertos obstáculos, tales como:

Fe vacilante. Las dudas en cuanto al carácter de Dios o a nuestra dependencia de Él reducen nuestra confianza en el Señor.

Motivación equivocada (Stg 4.3). Los deseos egoístas no reciben ninguna respuesta positiva. Debemos pedir que se haga su voluntad, no la nuestra.

Conflictos en las relaciones. Estar resentidos o enfrentados con los demás afectará la comunicación con el Padre celestial.

Falta de generosidad  (Pr 21.13). A Dios le desagrada que no nos preocupen las necesidades de las personas, o que demos de mala gana a la iglesia. Él nos oye pidiendo bendiciones, pero nos ve negándonos a ser generosos (1 Ti 6.17-19). 

Indiferencia (Pr 28.9). La apatía hacia la Palabra de Dios es otro obstáculo. Él nos ha dado la Biblia para que podamos conocerle y servirle. No leerla y ni aplicarla, reducirá nuestra capacidad de vivir como le agrada a Dios.

Desarrollar una vida de oración vigorosa exige esfuerzo y dedicación, pero las recompensas son grandes. Si sus oraciones no han sido respondidas, piense en cuáles de los problemas mencionados anteriormente, si los hay, necesitan ser corregidos. Luego, comience a personalizar las oraciones que lea en Salmos o en otras partes de la Palabra de Dios.

Wednesday, July 22, 2015

PARA SUAVIZAR EL CORAZÓN | Dr. Charles Stanley

Si usted cree que Dios puede estar dirigiéndole en cierta dirección, dedique el tiempo necesario para buscar fervientemente su voluntad en el asunto.

Leer | Salmo 25

22 de julio de 2015

Si usted mantiene una actitud humilde delante de Dios, buscándole por medio de su Palabra, su presencia saturará su corazón y le hará dócil y sensible. Así como una relación matrimonial puede comenzar a enfriarse si no se dan los pasos para mantenerla cálida, su corazón puede endurecerse poco a poco si no busca acercarse a Dios. Usted debe responder con rapidez y obediencia a todo lo que Él le diga que haga para que su corazón siga siendo suave y receptivo. Entonces al Señor le resultará fácil captar su atención, y cuando le convenza de pecado, deseará enfrentar el problema de inmediato. Es por esto que debemos andar en el Espíritu en todo momento.

Si usted cree que Dios puede estar dirigiéndole en cierta dirección, dedique el tiempo necesario para buscar fervientemente su voluntad en el asunto, y abra su corazón para escucharle. Tenga cuidado de no ocuparse de otra cosa distinta a lo que Dios le llamó a hacer originalmente.

Sería trágico trabajar esforzadamente haciendo lo que usted y otros consideran bueno, para descubrir después que sus esfuerzos se agotaron en lograr algo que no era lo que Dios deseaba. Resistir la voluntad del Señor equivale a no hacer nada con la vida, lo que le deja a usted con una sensación de vacío. Nada puede reemplazar la voluntad de Dios, aun cuando su plan parezca difícil o imposible. Pero si usted confía en Él con un corazón dispuesto, no hay límite para lo que Dios puede hacer por medio de su vida. Dé un paso al frente de obediencia, y diga: “Señor, quiero hacer tu voluntad, cueste lo que cueste”.

Tuesday, July 21, 2015

LA AMISTAD: UNA AYUDA PARA LA SANTIDAD | Dr. Charles Stanley

La amistad: Una ayuda para la santidad

Las relaciones sólidas comienzan cuando las personas deciden arriesgar su orgullo y su seguridad para amar como lo hace el Señor Jesús. 

Leer | Juan 15.12-15

21 de julio de 2015

En toda la creación de Dios, solo una cosa no tuvo su aprobación. Contempló a Adán, quien era el único ser de su clase, y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2.18). El Señor nos creó para que tengamos una relación emocional, mental y física, de modo que podamos compartir nuestra vida con otros.

Jesús explicó esto a sus discípulos, diciéndoles que debían amarse unos a otros, así como Él les había amado. En una amistad que honra a Dios, dos personas se edifican mutuamente y se incentivan una a la otra a tener un carácter cristocéntrico. Sin embargo, muchas no logran entablar y mantener relaciones que estimulen su fe (Pr 27.17). En vez de eso, lo que hacen es hablar de trivialidades como el clima, los malos jefes y la política. Lamentablemente, también los creyentes rehúyen la conversación profunda en cuanto al pecado, la transparencia de conducta y la vida conforme a los principios bíblicos.

Las relaciones sólidas comienzan cuando las personas deciden arriesgar su orgullo y su seguridad para amar como lo hace el Señor Jesús. Reconocen que una de las razones por las que tenemos amigos es motivarnos unos a otros hacia la vida de santidad. En la amistad que hay confianza y humildad, dos personas se confiesan sus faltas, se amonestan gentilmente y comparten sus cargas.

Los muros que construimos para mantener alejadas a las personas son con frecuencia defensas contra Dios, pues no lo queremos muy cerca de nuestros asuntos personales. Pero a medida que los creyentes aprendemos a compartir con franqueza nuestros asuntos con hermanos en Cristo, desarrollamos la capacidad de ser más sinceros con Dios.

Monday, July 20, 2015

LA NECESIDAD DE LA AMISTAD | Dr. Charles Stanley

Debemos darnos a los demás y recibir de ellos en reciprocidad.

Leer | 2 Timoteo 4.9-22

20 de julio de 2015

La independencia es un atributo valorado socialmente, pero bíblicamente no es una buena aspiración. En ninguna parte de la Biblia dice: “Ayúdate que yo te ayudaré”. El mismo hecho de que el Señor formó la iglesia —una familia extendida de creyentes—  debe decirnos que no nos creó para vivir aisladamente.

Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, el Espíritu Santo mora en nosotros para que podamos tener una relación deleitable con el Señor, y una amistad placentera con otros. En el plan de Dios, una amistad estrecha y fiel entre dos creyentes sirve para hacer crecer a ambas personas a semejanza de Cristo. En la Biblia encontramos una y otra vez evidencias de seguidores del Señor que confiaban en un amigo o un confidente. Pablo, en particular, hablaba con frecuencia de su dependencia de buenos amigos, y animaba a los demás a desarrollar el compañerismo cercano (2 Ti 2.22).

Me parece interesante que nuestro mundo moderno parece ir en dirección contraria. Cuanto más nos alejamos de Dios, más marcada se vuelve nuestra actitud de autosuficiencia. Los vecinos se tratan entre sí con desconfianza, y tal mentalidad ha invadido incluso a la iglesia. Somos reacios a dar a los demás, lo que a su vez nos hace renuentes a recibir de otros.

La Palabra de Dios nos exhorta a amarnos unos a otros, a llevar las cargas de nuestros hermanos, y a confesar nuestros pecados a otros creyentes  (Jn 13.34Gá 6.2Stg 5.16). En otras palabras, debemos darnos a los demás y recibir de ellos en reciprocidad. Así es como los miembros de la iglesia pueden animarse unos a otros, con la actitud que agrada a Cristo.

Friday, July 17, 2015

EL DESARROLLO DE LA FE POR MEDIO DE LA ADVERSIDAD | Dr. Charles Stanley

El desarrollo de la fe por medio de la adversidad

La adversidad nos enseña más acerca del Señor que la simple lectura de la Biblia. 

Leer | 2 Corintios 11.23-30

17 de julio de 2015

No parece justo, ¿verdad? Pablo pasó la segunda mitad de su vida sirviendo a Cristo, pero experimentó sufrimiento constante. ¿Por qué permitió Dios que uno de sus siervos más fieles sufriera tanto? A veces, pensamos que el Señor debe proteger de adversidades a sus fieles seguidores, pero no siempre lo hace.

Tal vez nuestro razonamiento está al revés. Pensamos que los cristianos fieles no merecen sufrir, pero desde la perspectiva de Dios, el sufrimiento es lo que produce cristianos fieles. Si todos tuviéramos vidas fáciles sin oposición, pruebas o dolor, jamás conoceríamos a Dios realmente, pues nunca tendríamos necesidad de Él. Nos guste o no, la adversidad nos enseña más acerca del Señor que la simple lectura de la Biblia.

No estoy diciendo que no necesitemos conocer las Sagradas Escrituras; ellas son la base para la fe. Pero si lo que creemos nunca es puesto a prueba por la adversidad, lo que tenemos es un conocimiento intelectual. ¿Cómo sabremos que podemos confiar en Dios en medio de las dificultades, si nunca hemos sido probados por la adversidad? El Señor nos da oportunidades para poner en práctica las verdades de la Biblia en las dificultades que enfrentamos, y al hacerlo descubrimos que Él es fiel. Por ejemplo, ¿cómo habría conocido Pablo la fortaleza en Cristo, si nunca hubiera sido debilitado por el dolor, la persecución y la adversidad?

Dependiendo de la manera en que responda usted, las pruebas pueden ser el mejor medio para desarrollar su fe, o una vía para el desánimo y la autocompasión. Si cree lo que dice la Biblia y aplica sus preceptos a su situación, su confianza en Dios crecerá, y su fe se verá fortalecida por medio de la adversidad.

Thursday, July 16, 2015

LA ADVERSIDAD DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS | Dr. Charles Stanley

Aunque nunca entenderemos la mente infinita de Dios, sí podemos conocer su fidelidad y su amor.

Leer | Isaías 55.8, 9

16 de julio de 2015

Cuando la adversidad golpea con mucha fuerza, podemos caer en un abismo de desánimo y desesperación. Pero, aunque podamos considerar las dificultades como derrotas, el Señor las ve como oportunidades para hacer grandes avances. Su propósito al permitirlas no es destruirnos, sino estimular nuestro crecimiento espiritual. En su gran sabiduría, Dios sabe cómo tomar una situación horrible y utilizarla para transformarnos a imagen de Cristo, para hacer su voluntad.

Toda adversidad que viene a su vida pasa primero por el permiso de la voluntad de Dios. Eso no significa que la dificultad sea su voluntad perfecta, pero sí que ha permitido la prueba para poder llevar a cabo sus maravillosos propósitos para nuestra vida. Aunque parte del sufrimiento que vemos y experimentamos parece incomprensible, tenemos que reconocer que nuestra perspectiva es muy limitada, y que no podemos entender siempre lo que el Señor está haciendo.

Nuestro Padre celestial ve cada aspecto de la vida, pero nuestra visión está restringida a lo que está delante de nosotros. Los planes de Dios lo incluyen a usted y también a toda su creación, y estos planes van desde el comienzo del tiempo hasta la eternidad. Aunque nunca entenderemos la mente infinita de Dios, sí podemos conocer su fidelidad y su amor.

Cuando usted no sea capaz de entender lo que Dios hace, concéntrese en su conocimiento perfecto, en su sabiduría y en su poder. Recuerde que Él ve todo el panorama, y que le ama más de lo que usted pueda imaginar. Esta es una oportunidad para andar por fe, pues el conocimiento perfecto solamente lo tiene Dios.

Wednesday, July 15, 2015

EL ORIGEN DE NUESTRA ADVERSIDAD | Dr. Charles Stanley

Para poder aceptar que Dios permite las aflicciones, debemos ver la adversidad desde la perspectiva de Él. 

Leer | Isaías 45.5-10 

15 de julio de 2015

Cuando pasamos por tiempos de adversidades,  algunas veces nos preguntamos por qué un Dios bueno y todopoderoso permite situaciones dolorosas. Y para encontrar la respuesta, necesitamos considerar las posibles fuentes de nuestra adversidad:

Un mundo caído. Cuando el pecado se introdujo en el mundo, el sufrimiento vino con él. Dios pudo habernos protegido de sus efectos dañinos convirtiéndonos en títeres incapaces de elegir el pecado, pero eso significaría también que seríamos incapaces de elegir amarlo. Porque el amor, por su misma naturaleza, es voluntario.

Nuestras decisiones. A veces, nos metemos en problemas al tomar decisiones insensatas o pecaminosas. Si el Señor interviniera y nos salvara de cada consecuencia negativa, nunca nos convertiríamos en creyentes maduros.

Los ataques de Satanás. El diablo es nuestro enemigo, y por tanto entorpece cualquier cosa que el Señor quiera hacer en los creyentes y por medio de ellos. Su propósito es destruir nuestra vida y nuestro testimonio, debilitándonos y haciéndonos inútiles para los propósitos de Dios.

La soberanía de Dios. Finalmente, el Señor tiene el control de todas las adversidades que se nos presenten. Negar su actividad contradice su poder y su soberanía sobre la creación.

Para poder aceptar que Dios permite —o incluso envía— las aflicciones, debemos ver la adversidad desde la perspectiva de Él. ¿Tiene usted puesta su mirada en el dolor o en el Señor y su fidelidad? Como creyentes, tenemos la seguridad de que Dios no permitirá que nos vengan adversidades, a menos que sean para nuestro beneficio y con el buen propósito que Él tiene.

Tuesday, July 14, 2015

JESÚS, NUESTRA ROCA | Dr. Charles Stanley

Jesucristo seguirá siendo el mismo siempre. ¡Qué verdad tan esperanzadora!

Leer | Malaquías 3.6

14 de julio de 2015

Las personas dicen, a veces:  “Lo único constante es el cambio”. Felizmente, esto no es verdad. Hay Uno que jamás cambia: Jesucristo seguirá siendo el mismo siempre. ¡Qué verdad tan esperanzadora! Pero es difícil encontrar refugio en alguien que no conocemos bien. Por tanto, veamos las acciones de Jesús para saber más de su naturaleza.

Perdonó a otros. Mostró misericordia, no condenación, a quienes se arrepintieron. Por ejemplo, tuvo compasión de la mujer sorprendida en adulterio, e impidió que la apedrearan. En vez de condenarla, le dijo que sus pecados habían sido perdonados (Jn 8.1-11).

Consoló a los afligidos. Visitó a Marta y a María cuando lloraban la muerte de su hermano, Lázaro (Jn 11.1-45).

Suplió necesidades. Después de pasar tres días sanando toda clase de dolencias, se preocupó por una multitud de personas que no había comido. Él pudo haber enviado a las 4.000 personas a buscar su propia comida, pero prefirió proveerles  de lo que necesitaban para saciar su hambre (Mr 8.1-9).

Intercedió por Sus discípulos.Pocas horas antes de ser crucificado, le pidió al Padre que protegiera y santificara a sus seguidores, entre ellos a usted y a mí (Jn 17.15-17, 19, 20).

Fortaleció a los creyentes y les dio poder para hacer la obra de Dios.En Hechos 1.8, el Señor envió a sus discípulos a anunciar el evangelio, asegurándoles: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo”.

El Señor Jesús sigue perdonando, consolando, proveyendo, intercediendo e impartiendo poder.

Monday, July 13, 2015

LA BASE DE UNA FE CONSTANTE | Dr. Charles Stanley

Si buscamos seguridad en las personas o en las posesiones materiales, seremos decepcionados.

Leer | Hebreos 13.8

13 de julio de 2015

En nuestro mundo en contaste cambio, las familias se mudan, los amigos se apartan, las lealtades cambian y la tecnología avanza. Por eso, si buscamos seguridad en las personas o en las posesiones materiales, seremos decepcionados.

Pero todos necesitamos saber adónde dirigir la mirada durante las tormentas de la vida. El ancla verdadera para nuestra alma es Jesucristo, quien nos asegura la Palabra que no cambiará. Para encontrar consuelo en el Señor, debemos aprender quién es, qué hace y cómo obra. Hoy veremos algunos detalles sobre su vida y carácter.

Juan 1.1 dice que Jesús siempre ha sido Dios. Como verdadero Dios y verdadero hombre, nació de una virgen, vivió 33 años en la tierra, fue crucificado a pesar de ser inocente, y resucitó después de tres días. Él es el Camino, la Verdad y la Vida —el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Jn 14.6Mt 16.16, 17). Al igual que nosotros, Jesús tiene sentimientos —lloró por las personas afligidas y se enojó cuando los líderes religiosos usaron incorrectamente el templo. Y, lo más importante, su resurrección derrotó a la muerte, y Él sigue vivo hoy.

El carácter de Dios nunca cambia. Por supuesto, las situaciones cambian, y Él actúa como corresponde a las mismas. Pero el misericordioso, compasivo y santo Jesús que conocemos en la Biblia es el mismo Mesías al cual podemos aferrarnos hoy.

¿Adónde acude usted en sus momentos de apuro? Las circunstancias difíciles son inevitables. Prepárese para ellas sabiendo quién es el Señor Jesús. Él es el único refugio verdadero y la roca que nunca cambiará. ¡Qué Salvador tan maravilloso tenemos!

Saturday, July 11, 2015

DOS CLASES DE OYENTES | Dr. Charles Stanley

El Señor se comunica de muchas maneras diferentes, y cuando habla debemos siempre escuchar activamente. 

Leer | Hechos 17.10-12

11 de julio de 2015

Para que el Espíritu Santo pueda hacer su obra,  debemos realmente hacer el esfuerzo de escuchar a Dios cuando habla. Es posible, por ejemplo, “oír” cada palabra de un sermón, pero en verdad no escuchar ni una sola palabra del mismo. ¡Lamentablemente, hay algunos asistentes ausentes como éstos cada semana en las iglesias! Sus cuerpos pueden estar en el asiento, pero sus mentes obviamente están en otra parte. En realidad, hay dos clases de oyentes en prácticamente cada iglesia del mundo: los pasivos y los activos.

El oyente pasivo es alguien que está presente en los servicios pero deja que su mente divague. Observa a las personas; nota cómo se visten y actúan; se relaciona y hace planes para salir a almorzar con ellas. No va a la iglesia para escuchar al Señor, sino por costumbre, o simplemente para sentirse mejor en cuanto a sí mismo.

Pero el oyente activo entra a la iglesia con una gran expectativa por lo que el Señor va a decirle. Tiene una Biblia, y toma nota del mensaje para captar la sustancia del mismo. Escribe todo lo que puede, tratando de no perder ni un solo punto de la predicación, y durante todo el mensaje se pregunta: ¿Cómo se aplica esto a mi vida?

El Señor se comunica de muchas maneras diferentes, y cuando habla debemos siempre escuchar activamente. Si usted se da cuenta de que su mente está divagando durante el servicio, es porque quizás se ha acercado al Señor de una manera pasiva. Pídale a Dios que concentre sus pensamientos, y decídase a ser un oyente activo de ahora en adelante.

Friday, July 10, 2015

SUPEREMOS NUESTROS TEMORES | Dr. Charles Stanley

El temor no proviene de Dios.

Leer | Lucas 1.68-75

10 de julio de 2015

La Biblia hace distinción entre dos clases de temores: el saludable y el enfermizo. Por ejemplo, un temor saludable nos evita tocar una estufa caliente o caminar sobre hielo quebradizo. También nos impulsa a tener temor sano de Dios.  Esto incluye una abrumadora sensación de temor reverente por ser Él quién es —es decir, el Juez y el Rey soberano. También implica un estilo de vida de obediencia respetuosa que le honre.

El temor enfermizo nos hace sentir tensos, incómodos o amenazados. Su origen puede ser una experiencia en la niñez, o las palabras negativas reiteradas de una figura de autoridad. Este temor echa raíces en nuestro pensamiento y matiza nuestra toma de decisiones. Aun cuando ya no exista ninguna razón para sentirlo, puede seguir inhibiéndonos.

La imaginación es también una fuente de temor. Podemos ser atrapados por la mentalidad del “¿y sí . . . ?”: ¿Y si algo sale mal? ¿Y si el resultado que espero no se da?

Esta clase de agitación mental puede bloquear lo mejor que Dios tiene para nuestra vida. Sus propósitos exigen a menudo que dejemos atrás aquello que nos hace sentir muy cómodos. Aprender nuevas habilidades, cambiar de trabajo, o ensayar una manera diferente de ministrar a otros, pudieran ser parte de lo que Él espera. Estos retos presentan la oportunidad para confiar en el Señor y obedecerle.

El temor no proviene de Dios (2 Ti 1.7). Permita que el Espíritu Santo le lleve de la intranquilidad a la libertad que tenemos en Cristo. Allí descubrirá la habilidad de obedecer su plan sin preocupación.

Thursday, July 9, 2015

LA MINA TERRESTRE DEL TEMOR | Dr. Charles Stanley

Permita que la verdad le ayude a vencer el temor. 

Leer | Salmo 27.1-4

9 de julio de 2015

El temor ha sido parte de la composición emocional del ser humano desde la caída. Cuando Adán y Eva se rebelaron contra Dios, se ocultaron de Él y tuvieron miedo (Gn 3.10). Las cosas no han cambiado mucho. La ansiedad afecta a menudo nuestra manera de pensar, y controla nuestras acciones. Puede mantenernos prisioneros y reacios a aventurarnos en territorio desconocido.

Permita que la verdad le ayude a vencer el temor. Recuerde que Dios:

Es todopoderoso. Gracias a la vida perfecta de nuestro Salvador y a su sacrificio en la cruz, Satanás y la muerte han sido derrotados. Jesús nos rescató de la esclavitud del pecado, y el diablo ya no tiene poder sobre nuestra vida. Además, ya no enfrentamos la separación eterna de Dios. La muerte física de Jesús se convirtió en el medio para vivir con el Padre por la eternidad.

Está siempre con nosotros. El Señor le dijo a Abraham que dejara su familia, pero le prometió que se mantendría cerca de él. En Mateo 28.20, tenemos la misma seguridad de parte del Señor Jesús. Por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros, como creyentes no solo tenemos a Dios cerca, sino también en nosotros. Nada podrá separarnos jamás de Él —ni los errores del pasado, ni las circunstancias del presente o del futuro (Ro 8.38, 39).

Está involucrado activamente. Dios nos promete su ayuda y siempre cumple su Palabra. Sabe lo que nos está sucediendo, y puede convertir las dificultades en un tiempo de crecimiento espiritual y de grandes bendiciones.

Dios mismo es la razón para que no tengamos temor. Capte la verdad de su poder, su presencia y su involucramiento, y utilícelos para desactivar la mina terrestre del temor.

Wednesday, July 8, 2015

SALVOS POR GRACIA | Dr. Charles Stanley

La muerte de Jesús satisfizo la justicia de Dios.

Leer | Efesios 2.4-10

8 de julio de 2015

Muchas personas creen que acumular buenas obras les ganará la aprobación divina. Pero la muerte es el único pago por el pecado que puede satisfacer a la justicia divina (Ro 6.23). Puesto que todos pecamos, merecemos vivir eternamente sin Dios.

La gracia —la expresión del amor y de la misericordia de Dios a quienes no merecían nada— fue la solución para nuestra terrible condición. Dios envió a su Hijo Jesucristo a morir en nuestro lugar. Según Romanos 10.9, lo único que necesitamos hacer es creer. La muerte de Jesús satisfizo la justicia de Dios, y nos trajo:

Una vida nueva. Nuestro espíritu es vivificado en Cristo en el momento que reconocemos que somos pecadores, dejamos nuestra rebeldía y creemos que su muerte pagó totalmente nuestra deuda por el pecado.

Libertad. En  el momento de la salvación, el poder del pecado sobre nosotros es destruido, y somos libres de la esclavitud que nos dominaba. Jesús nos sacó del lodazal de la desobediencia y nos dio fe para creer. Ahora podemos ejercer nuestra nueva libertad y seguirle.

Seguridad. Cuando aceptamos el veredicto de Dios de que somos pecadores por naturaleza y aceptamos el sacrificio de nuestro Salvador como pago por nuestros pecados, somos adoptados en la familia del Padre celestial. Nuestro estatus cambia al instante: antes éramos objetos de ira, ahora somos hijos de Dios. Algún día estaremos sentados en el reino celestial con Cristo para disfrutar de la vida eterna con Él.

Dios puso a su Hijo en nuestro lugar para que recibiera el castigo que merecíamos. ¿Cómo demostrará usted su gratitud a Dios por su gracia salvadora?

Tuesday, July 7, 2015

LA NECESIDAD DE LA SALVACIÓN | Dr. Charles Stanley

Jesucristo es el único camino, y Él suple todas nuestras necesidades. 

Leer | Efesios 2.1-3

7 de julio de 2015

Los seguidores de Cristo entienden la importancia de ser salvos, pero el mundo no ve ninguna necesidad de redención.

Quienes no tienen una relación personal con Dios por medio de su Hijo Jesucristo están:

Muertos espiritualmente. Muchas personas no entienden que hay tres clases de muerte: física, eterna y espiritual. La muerte eterna se producirá en el fin del mundo cuando todos los que rechazaron a Cristo como Salvador sean separados de Dios para siempre (Mt. 25.41). La muerte espiritual se produjo en el huerto del Edén. La desobediencia cortó la relación estrecha que tenían Adán y Eva con Dios, e hizo que sus descendientes estuviéramos separados espiritualmente de Él (Ro 5.12). Todos nacemos como personas “muertas” que necesitan una vida nueva.

Viviendo una vida de pecado.Nuestra naturaleza es rebelarnos contra Dios, y eso se llama pecado. Una y otra vez elegimos lo que nos agrada, en vez de a Él. Nuestros esfuerzos por ser libres del poder del pecado son vanos (Jn 8.34). Como esclavos del pecado, necesitamos que alguien nos libere.

Bajo la ira divina. Por nuestra desobediencia, estamos bajo la condenación de Dios, aguardando el castigo. Todos los esfuerzos por ganar su aprobación y escapar de nuestra sentencia son insuficientes. Por eso, nuestra única esperanza de escapar es que alguien más reciba nuestro castigo.

La buena noticia es que el Señor ha provisto una manera para que todos pasemos de muerte espiritual a vida; de esclavitud de pecado a libertad; y de condenación a intimidad con Él. Jesucristo es el único camino, y Él suple todas nuestras necesidades (Jn 14.6).

Monday, July 6, 2015

CÓMO ANDAR SABIAMENTE | Dr. Charles Stanley

Tener una vida consagrada a Cristo requiere seguir su orientación.

Leer | Proverbios 3.5, 6

6 de julio de 2015

Tener una vida consagrada a Cristo requiere seguir su orientación. Echemos un vistazo a las actitudes necesarias para un estilo de vida coherente centrado en Cristo:

Determinación. Andar sabiamente no es algo que sucede automáticamente. Debemos anhelar santidad sin reservas.

Enfoque. Para mantenernos en el camino de la voluntad del Señor, tenemos que fijar nuestra atención en su Palabra. Al meditar en la Biblia y absorber sus verdades, nuestra mente se alineará con la de Cristo, y nuestras decisiones estarán en sintonía con los preceptos bíblicos.

Sensibilidad al Espíritu Santo. Con la determinación de tener una vida de santidad y de una estrecha atención a las Sagradas Escrituras, nos volvemos más sensibles a la dirección del Espíritu.

Confianza. Algunas veces, la voluntad del Señor no parece sensata. Puede parecer ilógica o requerir un sacrificio. Pero es necesario confiar en su sabiduría perfecta si queremos caminar de acuerdo con su plan.

Valentía. Algunas de las cosas que Dios requiere de nosotros pueden hacer que reaccionemos con miedo. Pero a medida que nuestra confianza en Él profundiza, nuestro valor y gozo aumentan para aceptar su voluntad.

Perseverancia. Una cosa es empezar en el camino correcto, y otra cosa es mantener el rumbo durante toda la vida. Al depender de Dios, podemos perseverar y tomar decisiones sabias durante mucho tiempo.

Andar sabiamente requiere que conozcamos a Dios, confiemos en Él, le escuchemos y obedezcamos. ¿Es éste su estándar para vivir? Recuerde que toda una vida de santidad impacta las decisiones que tomamos cada día.

Saturday, July 4, 2015

LA LIBERTAD EN CRISTO | Dr. Charles Stanley

El día en que usted pone su fe en Jesucristo es el día en que Él le hace libre del temor y de las ataduras.

Leer | Juan 8.36

4 de julio de 2015

En este día, los estadounidenses celebrarán la libertad, y así debe ser. Es uno de los principios definitorios de su nación. Pero uno pudiera preguntarse: De todos los que celebran la libertad, ¿cuántos, en realidad, la están experimentando?

Es verdad que muchos disfrutan del “sueño americano”. Tienen un trabajo bien remunerado y una casa hermosas. Pero, mientras tanto, su “búsqueda de la felicidad” no ha sido satisfecha. La razón es porque muchas personas siguen siendo prisioneras internamente, a pesar de su éxito aparente. Son prisioneras de la ansiedad y la depresión, o del temor de perder aquello por lo cual trabajaron. No importa qué tan liberadoras puedan parecen las circunstancias externamente, al final descubrimos que la libertad tiene que producirse por dentro. Pero ¿cómo lograrla?

La respuesta es Jesucristo. Isaías 61.1 profetizó un aspecto clave del ministerio del Señor: vino para sanar a los quebrantados de corazón y dar libertad a los cautivos. Cuando ponemos la fe en Él como Salvador, las cadenas que nos impiden tener gozo son rotas. Somos libertados de las mentiras que han sido programadas en nuestra mente desde muy pequeños, y comenzamos a ver las cosas desde la perspectiva divina. Entonces descubrimos que nuestras necesidades, nuestros deseos y nuestro bienestar general están seguros en los brazos de nuestro amoroso Padre celestial.

¿Está usted sintiendo el peso de la ansiedad o de la ira? Mire a Jesús, el autor y consumador de su fe (He 12. 2), y recuerde la promesa de 2 Corintios 6.2: “He aquí ahora el día de salvación”. El día en que usted pone su fe en Jesucristo es el día en que Él le hace libre del temor y de las ataduras.

Friday, July 3, 2015

EL PODER DE LA PACIENCIA | Dr. Charles Stanley

Si confiamos en la voluntad y en el tiempo de Dios, conoceremos la paz interior.

Leer | Hebreos 6.9-15

3 de julio de 2015

Imagine que usted está esperando en una fila que no se ha movido por diez minutos. Muchos de nosotros nos sentiríamos frustrados, pues vivimos en una generación que espera resultados inmediatos.

Todo el mundo lucha con cierto grado de impaciencia. Nacimos con esta característica; pensemos en el bebé que quiere su leche a medianoche. Su reacción innata es llorar al primer indicio de incomodidad hasta que tenga satisfecha su necesidad. Los hábitos de nuestra vieja naturaleza carnal, como la impaciencia, hacen que esto sea una batalla continua para la mayoría de las personas, pero que bien vale la pena enfrentar.

Veamos la definición bíblica de paciencia. La palabra puede referirse tanto a ser tardo para la ira, como ser perseverante —es decir, a no rendirse bajo la presión. La paciencia se revela cuando estamos dispuestos a esperar sin sentirnos frustrados, aunque estemos sufriendo o experimentando un deseo poderoso. Además, paciencia significa aceptar lo que el Señor decida dar o no, y estar dispuesto a recibirlo en el tiempo de Él. Mientras tanto, debemos orar, obedecer y perseverar mientras buscamos la dirección de Dios.

El peligro de la impaciencia es que podemos perder el plan perfecto del Señor y su bendición. Pero si confiamos en la voluntad y en el tiempo de Dios, conoceremos la paz interior.

¿Cuál es la causa de su estrés? Examine bien si está tomando las cosas en sus manos, o si está dejando las circunstancias al Dios todopoderoso. Obedezca lo que dice el Salmo 37.7: “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”. Busque su voluntad y su tiempo. Cualquier otra cosa puede ser destructiva.

Thursday, July 2, 2015

PARA RECONOCER ÑA VOZ DE DIOS | Dr. Charles Stanley

Nuestro Salvador le está llamando, ¿le resulta fácil reconoce su voz? 

Leer | Juan 10.3-5, 14-16

2 de julio de 2015

¿Alguna vez ha estado usted en un automóvil con alguien  que está buscando una emisora específica en la radio? Mientras afina constantemente la frecuencia, ladea su oído para escuchar cuidadosamente. Descarta una estación tras otra, hasta que escucha la voz familiar que ha estado buscando.

En nuestra vida cristiana, conocemos la importancia de reconocer la voz de Dios y descartar otras. Al tomar decisiones, necesitamos estar seguros de que escuchamos a la Persona adecuada. La Biblia nos asegura que, como creyentes, podemos distinguir la voz de Dios de todas los demás (Jn 10.27).

¿Cuáles son algunas de las condiciones para reconocer su voz?

Estar en la banda correcta. La voz del Señor se escucha en toda la Biblia. Dedique tiempo para conectarse con Dios por medio de su Palabra. Deje que el Espíritu Santo le recuerde las verdades relacionadas con su situación.

Estar sintonizado con la estación correcta. Dios siempre dice palabras que son congruentes con las Sagradas Escrituras —Él nunca las contradecirá. Compare lo que usted esté escuchando con su Palabra, y busque el consejo piadoso para asegurarse de que tiene la dirección de Dios.

Estar dispuesto a hacer los ajustes necesarios. A veces, lo que Dios nos dice puede parecer ilógico según razonamiento humano. Puede ser tentador desestimar una voz que no está de acuerdo con nuestras ideas, pero los hijos de Dios necesitamos seguir sus instrucciones, cueste lo que cueste.

Nuestro Salvador le está llamando, ¿le resulta fácil reconoce su voz? Para conocer su voz mejor, dedique más tiempo a su Palabra. Hoy es un buen momento para comenzar a hacerlo.

Wednesday, July 1, 2015

CUANDO DIOS HABLA | Dr. Charles Stanley

La oración y la sabia consulta pueden ayudarnos a reconocer a quién estamos escuchando realmente.

Leer | 1 Samuel 3.1-21

1 de julio de 2015

La historia de Samuel, y de cómo aprendió a reconocer la voz de Dios, ofrece una lección importante para los creyentes. La Biblia nos dice que en los días de Samuel, la comunicación de parte del Señor —por palabra o visión— no era frecuente  (l S 3.1). Al mismo tiempo, el versículo 12 nos dice que Dios había estado hablándole al sacerdote Elí sobre sus hijos y su mala conducta. Parece, sin embargo, que no estaba escuchando.

Felizmente, el joven Samuel le puso fin a todo eso. Al principio, él tampoco fue capaz de reconocer la voz de Dios. Aunque estaba inmerso en la actividad religiosa, la Biblia nos dice que la palabra del Señor todavía no le había sido revelada (v. 7). Cuando Dios habló a Samuel por primera vez, el niño tuvo que recurrir a su superior religioso antes de que pudiera entender lo que estaba pasando.

Lo que esto sugiere es que, cuando pensemos que escuchamos la voz de Dios, no debemos vacilar en comentarla con nuestros líderes espirituales u otros cristianos maduros. La oración y la sabia consulta pueden ayudarnos a reconocer a quién estamos escuchando realmente. El diablo procura imitar la voz de Dios, por lo que debemos discernir con cuidado el origen del mensaje.

Después que escuchemos a Dios y nos ubiquemos espiritualmente, no debemos dudar en dar testimonio de lo que escuchamos. Al principio, Samuel tuvo temor de comunicar el mensaje a Elí, pero finalmente lo hizo. Recuerde que nunca debemos pedir a Dios que hable, si no estamos listos para obedecer el mensaje.