Thursday, July 31, 2014

EL LLAMADO A LA SANTIDAD | DR. CHARLES STANLEY

El llamado a la santidad

Leer | 1 Pedro 1:13−2.3

Los creyentes somos llamados a ser un pueblo santo. Santidad significa ser apartados por Dios para sus propósitos. Este proceso de santificación comienza cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Salvador personal, y continúa por el resto de nuestras vidas.

El Espíritu Santo hace que nuestra voluntad y nuestros anhelos estén en armonía con los suyos. Al someternos a su dirección, comenzaremos a desear lo que Él desea. Con su guía, decidiremos consagrar nuestra conducta, nuestra conversación y nuestro carácter a Dios solamente. El Espíritu nos enseña cómo hacer de la santidad un modo de vida, en vez de verla como algo inalcanzable. Dios nos ha colocado donde vivimos y trabajamos, no para aislarnos sino para reflejar quién es Cristo mientras nos relacionamos con otras personas. Si estamos en el proceso de ser conformados a la semejanza del Señor Jesús, entonces cuanto más vivamos y maduremos espiritualmente, más podrán los demás reconocer al Salvador en nosotros. Nuestros corazones deben volverse más suaves, y desear amar y servir más a otros.

Si somos embajadores de Cristo, entonces nuestras vidas deben ser santas; de lo contrario, lo estamos representando mal. Si somos el cuerpo de Cristo, entonces nuestras manos son sus manos; nuestros ojos, sus ojos; y nuestros pies, sus pies. Cuando permitimos que Jesús hable, ame y sirva por medio de nosotros, los demás se verán impulsados a preguntar por qué tenemos vidas tan vibrantes. Todos los seguidores de Cristo son llamados a ser santos. Responder a este llamado cada día, es hacer nuestra la Gran Comisión.

 

Wednesday, July 30, 2014

PREPARE SU CORAZON CON AYUNO | DR. CHARLES STANLEY

Prepare su corazón con ayuno

Leer | Mateo 13:1-23

En la parábola del sembrador, Jesús enseña que se necesita un buen suelo para producir una cosecha abundante. Advierte contra plantar semillas en pedregales, y habla también de lo peligrosos que son los espinos que ahogan las plantas. Aplica directamente la parábola a nuestra vida espiritual, explicando que la semilla es la Verdad de Dios; es solamente en el suelo de un corazón fiel y devoto que se recibe la Palabra y se produce la abundante cosecha espiritual. De hecho, dice que el suelo que está preparado para recibir lo que se siembra, puede producir 30, 60 ó 100 veces lo que se siembra.

Muchas personas dan testimonio de que Dios ha usado el ayuno bíblico para preparar sus corazones para recibir su verdad. Eso los ha preparado para la siembra de la Palabra, y por medio de eso, recibir mayor comprensión y dirección (Ro 10.17). Durante las horas de ayuno, se apartan de las preocupaciones terrenales y pasan su tiempo concentradas en las cosas celestiales. Fue entonces que Dios les mostró las rocas y gruesas raíces que han enredado sus corazones e impedido su crecimiento espiritual. Por medio de su Espíritu, Él también les dio el valor de confesar y arrepentirse y las fuerzas para obedecer.

¿Cuál es la condición del suelo de su corazón? ¿Cuánta “preparación” hay que hacerle para que usted pueda recibir una mayor siembra de la Palabra? Dios desea quitar las rocas y las malezas que hay en nuestras vidas, y eliminar cualquier suelo duro; el ayuno bíblico nos prepara para tal siembra. Dios está llamando a su pueblo a consagrarse a Él. ¿No le gustaría venir ante Él para que le prepare?

 

Tuesday, July 29, 2014

EL AYUNO BIBLICO | DR. CHARLES STANLEY

El ayuno bíblico

Leer | Salmo 42:1-2

“Mi amor...” La única respuesta que provoca esto es un distraído “Aja” acompañado por el sonido producido al pasar las hojas del periódico. “¿Puedo hablar contigo?” Una vez más la respuesta es “Aja”, seguida de un silencio. Luego se oyen unos pasos que se alejan. ¿Alguna vez experimentó usted algo parecido?

Todos hemos sido culpables de desatender a las personas que amamos. Es tanto lo que clama por nuestra atención, que a veces rehuimos el esfuerzo de invertir en una relación. Lo triste es que podemos hacer lo mismo con Dios. Pero no queremos eso, ¿verdad?

El ayuno bíblico es una manera de ayudarnos a re-enfocarnos en nuestra relación con Dios. El ayuno nos prepara para concentrarnos en Él. Es una oportunidad para poner de lado otras cosas, a fin de buscar su rostro y escuchar su voz. Es un tiempo de preparación que nos lleva a fijar nuestra atención en la voluntad y en los propósitos del Señor para nosotros.

Hay quienes nunca han probado el ayuno porque les parece demasiado extraño. No saben por dónde empezar a buscar o cuándo encontrar el tiempo para hacerlo. Pero si ven el ayuno como una experiencia de fe que agudiza nuestra visión espiritual que acrecienta nuestro deseo de Dios y que nos lleva a comprender mejor su dirección, desearan probarlo.

¿Anhela conocer mejor a Dios? ¿Necesita conocer su voluntad? El ayuno bíblico es una disciplina espiritual que le ayudará a tener un oído más agudo, una mente más clara, y unos ojos firmemente fijados en el Señor y en sus planes. ¿Qué tal si descubre esto por sí mismo?

Monday, July 28, 2014

EL "PAQUETE DE BENEFICIOS" DE DIOS DR. CHARLES STANLEY

El “paquete de beneficios” de Dios

Leer | 2 Timoteo 3:14-17

Este mundo ofrece planes financieros, programas para perder peso, y una multitud de otras oportunidades que aseguran rendir resultados beneficiosos. Pero nada es más provechoso para nosotros que las Sagradas Escrituras.

Los planes de Dios no se limitan a la salvación. Su objetivo es que usted sea transformado conforme a la imagen de su Hijo, y la herramienta que utiliza para lograr su propósito es la Biblia. El pasaje de hoy esboza su programa de conjunto para su transformación espiritual.

El fundamento es la enseñanza de las verdades básicas de la Biblia. Estas doctrinas sobre el carácter y la obra de Dios son un ancla para nuestras almas en las tormentas de la vida, y nos protegen del engaño. Puesto que todos somos pecadores, la perfección es imposible. Pero cuando la Biblia nos reprende, somos redargüidos por los pecados que cometimos.

Después de esto viene la corrección. El Señor nunca nos redarguye y nos deja en el caos que hemos hecho. Nos da lo que necesitamos para arreglar las cosas.

El último paso es la instrucción en la justicia. Piense en esto como un curso privado de discipulado con la Palabra de Dios. Si obedecemos la instrucción y la disciplina de la Biblia, creceremos en obediencia y santidad, y con el tiempo necesitaremos menos corrección.

La plena participación del paquete de beneficio de Dios implica tres pasos: Leer la Biblia cada día; creer todo lo que Dios señala en su Palabra no solamente las partes que nos resulten gratas (He 4.2); y hacer lo que Él dice. De esa manera, usted estará equipado para cumplir el propósito que Dios tiene para usted.

 

Saturday, July 26, 2014

NUESTRO FUNDAMENTO FIRME DR. CHARLES STANLEY

Nuestro fundamento firme

Leer | Efesios 2:1-9

Lo que creemos determina la manera en que actuamos. Para conducirnos de una manera agradable a Dios, tenemos que abrazar la verdad bíblica. Por tanto, echemos un vistazo a algunos elementos básicos de la fe:

• La relación del hombre con Dios se interrumpió
Cuando Adán y Eva se rebelaron, su naturaleza se volvió corrupta y apartada de Dios. Esa naturaleza “carnal” fue transmitida a todas las generaciones posteriores, separando al hombre del Padre celestial (Ro 5.12). Abandonados a nuestra propia suerte, no podemos reparar nuestras faltas por el pecado, ni cambiar nuestra naturaleza.

• La salvación se obtiene solo por medio de Cristo (Hch 4.12)
La justicia de Dios exigía un castigo por el pecado, pero solamente un sacrificio perfecto podría satisfacerla. Jesús, que vivió sin cometer pecado, era el único calificado. Él llevó nuestros pecados y murió en nuestro lugar para que pudiéramos ser perdonados y adoptados en la familia de Dios. Cuando lo recibimos como Salvador, se nos da una nueva naturaleza, y nos es adjudicada la justicia de Cristo (Fil 3.92 Co 5.17).

• La iglesia, el cuerpo de Cristo, está constituida por creyentes de todo el mundo (1 Co 12.13)
Todos los cristianos tienen el mandamiento de adorar al Señor, cuidar unos de otros y tener parte en el trabajo de extender el evangelio. A los seguidores del Señor se les ha dado también dones espirituales que deben utilizar para edificar a otros creyentes.

Si estas verdades son la base de nuestra perspectiva de la vida, creceremos en la gracia y el conocimiento de Jesucristo.

 

Friday, July 25, 2014

UN DIOS DE AMOR | DR. CHARLES STANLEY

Un Dios de amor

Leer | Efesios 3:17-19

El amor de Dios no se basa en nuestra manera de ser ni en nuestros logros. Sabemos esto por la promesa de Juan 3.16, y por su acción al enviar a Jesús a morir en nuestro lugar (1 Jn 4.10).

La manera como el Salvador actúa con las personas, nos demuestra la profundidad del amor de Dios. Judas Iscariote, uno de los doce discípulos de Jesús, ministró en estrecha colaboración con el Señor durante tres años, pero al final decidió traicionarlo. Aunque Él sabía lo que haría Judas, Jesús nunca lo rechazó. Por amor, el traicionado fue clemente con el traidor.

En otro ejemplo, una mujer sorprendida en adulterio estaba a punto de ser muerta a pedradas por su transgresión. Fue condenada por los líderes religiosos, pero Jesús intervino para protegerla. Luego, por amor, le ordenó que no pecara más (Jn 8.11).

Además tenemos a Pedro, quien amaba al Señor Jesús y deseaba seguirlo siempre. Sin embargo, en un momento de debilidad negó incluso conocerlo. Aunque Jesús sabía de antemano que el discípulo iba a hacer esto, su amor por este hombre no menguó. Él demostró esta realidad al aparecerse a Pedro después de la resurrección.

Dos ejemplos finales son Zaqueo, el codicioso cobrador de impuestos que se aprovechaba de sus compatriotas; y la mujer samaritana que, tras una serie de relaciones destruidas, estaba involucrada en un estilo de vida inmoral. Nada de esto impidió que Jesús se acercarse a ambos para brindarles su amor perdonador.

Por la fe en Jesús, cualquier persona, aun el peor pecador, puede convertirse en un hijo de Dios y experimentar la abundancia de su amor. Nadie está más allá de su alcance.

Thursday, July 24, 2014

EL AMOR PERFECTO DE DIOS | DR. CHARLES STANLEY

El amor perfecto de Dios

Leer | 1 Juan 4:7-9

Fuimos creados para ser miembros de la familia de Dios y recibir su amor perfecto. De hecho, por el sacrificio de su Hijo Jesucristo, Él demostró lo mucho que nos ama.

Cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador, nos convertimos en hijos de Dios y experimentamos su amor incondicional. El amor que Dios nos tiene no varía en calidad ni cantidad. Nunca terminará, y ni aun disminuirá. Ninguna circunstancia puede hacer que el Señor deje de amarnos. Varios relatos del Nuevo Testamento ejemplifican esto:

• Pensemos en el centurión romano que le pidió a Jesús que sanara a su criado. ¿Fue ignorada la petición del soldado, porque no era uno del pueblo elegido de Dios —los judíos? No. Al ver la fe genuina del hombre, el Señor le concedió su petición por amor a él (Lc 7.2-10).

• Jesús dio su perdón al ladrón en la cruz, que puso su fe en Él (23.39-43).

• Antes de su conversión, Saulo de Tarso estaba convencido de que Jesús no era el Mesías prometido, y de que sus seguidores debían ser reprimidos. Por eso, el futuro apóstol Pablo persiguió a los judíos cristianos, y profirió amenazas de muerte contra la iglesia. El amor de Dios no dejó fuera ni siquiera a un enemigo de sus hijos. En el camino de Damasco, el Señor se le apareció con un ofrecimiento de salvación, y le encomendó un gran trabajo —la evangelización de los gentiles (Hch 9.15).

La mente humana no puede comprender plenamente el amor divino. En Cristo, los ladrones, los perseguidores y quienes puedan parecer los menos probables, son todos amados por igual.