Saturday, May 23, 2015

CÓMO PERDONAR LAS HERIDAS INJUSTAS | Dr. Charles Stanley

Cuando usted mire a Dios para justificar su resentimiento, Él le responderá: “Mira la cruz”.

Leer | Colosenses 3.12-14

23 de mayo de 2015

Es realmente sorprendente cómo algunas personas tratan de justificar el tener un corazón amargado y resentido. Piensan el Señor sabe lo que esa persona me hizo, así que entiende por qué me siento así.Bueno, claro que Él lo entiende, pero eso no significa que lo apruebe.

Puesto que enfrentó la traición atroz y el abandono, el Señor Jesús conoce las emociones humanas mejor que nadie. Sin embargo, Él no está de acuerdo con que debemos sentirnos justificados al no perdonar. El Salvador tenía una perspectiva del perdón centrada en Dios que soportó la tortura más abominable. Esto es algo por lo que debemos dar gracias a Dios cada mañana. ¿Por qué? Porque nosotros somos quienes traicionamos al Señor diariamente.

Hemos ofendido al Señor Jesús como nadie nos ha ofendido jamás. Le hemos negado su legítimo lugar en nuestra vida. Hemos dudado de su Palabra. Hemos ignorado sus mandamientos. Lo hemos dejado atrás y echado de nuestra vida cotidiana. Hemos pecado contra Él y lo hemos avergonzado al pecar contra otras personas.

¿Cuál es la respuesta de Jesús a este abuso? “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mt 11.28). Ahora bien, ¿de verdad cree usted que Él justificará su falta de perdón, sea por el motivo que sea? No, no lo hará.

Cuando usted mire a Dios para justificar su resentimiento, Él le responderá: “Mira la cruz”. Allí, usted descubrirá el precio que se pagó por su perdón, y entenderá que así como hemos sido perdonados, así debemos perdonar.

No comments:

Post a Comment

Note: Only a member of this blog may post a comment.